Visite el sitio especial de Diálogos por México MONTERREY, México, feb. 14, 2006.- Dos jefes policiacos en Nuevo León fueron ejecutados el lunes por el crimen organizado. Se trata de Héctor Ayala, director de la policía de San Pedro y Javier García Rodríguez, secretario de la policía en Sabinas Hidalgo.
En un hecho sin precedentes, el narcotráfico arremetió contra el jefe policiaco Héctor Ayala, provocándole la muerte de varios impactos de bala.
Ayala circulaba en su camioneta por el boulevard Díaz Ordaz, con dirección hacia Monterrey, cuando otro vehículo se le emparejó y le disparó en más de ocho ocasiones.
Tras ser alcanzado por las balas, Ayala perdió el control del vehículo y se estrelló contra cinco más que estaban estacionados en el acotamiento del boulevard.
El cuerpo de Héctor Ayala fue retirado del vehículo y llevado al anfiteatro, mientras los peritos se concentraban en recabar indicios en el lugar de la ejecución.
Ayala Moreno se desempeñaba como fiscal en San Nicolás en la Procuraduría de Justicia en el Estado.
Pocas horas antes, en Sabinas Hidalgo, el secretario de la Policía Ministerial de ese municipio, Javier García Rodríguez, fue secuestrado, a pocos metros del destacamento de la policía, cuando se dirigía a un reunión con el alcalde.
De nada importó a los sicarios que lo secuestraron que el funcionario se encontrara a escasos cien metros del destacamento de la Policía Ministerial. Los atacantes viajaban en dos camionetas Suburban, una de color negro.
Javier García Rodríguez fue encontrado en la orilla del río Sabinas por la carretera a Parás; estaba esposado por la espalda y boca abajo, tenía al menos dos disparos en la nuca.
En el lugar había cuatro casquillos, lo que hace suponer a la policía que ahí mismo se le dio muerte, primero lo hincaron y luego le dispararon en la cabeza; su muerte fue instantánea.
García Rodríguez tenía poco menos de un mes de haber tomado posesión de su cargo y fue secuestrado cuando intentaba llegar al palacio municipal para entrevistarse con el alcalde.