Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 14, 2006.- Senadores del Partido de la Revolución Democrática (PRD) pidieron a Mario Marín, gobernador de Puebla, solicitar licencia y permitir que las indagaciones en el caso de la periodista Lydia Cacho continúen.
El senador perredista César Ojeda sugirió “solicitar al gobernador que se excuse, que solicite licencia hasta que concluya la investigación, igual a la gente que como el Ministerio Público y como el juez, está en la investigación, inclusive recomendar a la Procuraduría General de la República (PGR) que atraiga el caso pues es de interés público”.
Esto luego de la revelación y publicación de una serie de llamadas telefónicas en las que el gobernador poblano habla con el empresario Kamel Nacif.
Para los senadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y del Partido Acción Nacional (PAN), atender llamadas que se grabaron de manera ilícita es contribuir a violentar las leyes.
El senador panista César Jáuregui expresó que “sería caer en el juego de quien de manera ilícita sacó este tipo de conversaciones. Yo diría que están descalificadas, que hay que tomarlas en su justa dimensión”.
Mientras que el senador priísta Humberto Roque señaló que “hay que preocuparse mucho de que estás filtraciones estén operando en contra de la ley, independientemente de la sustancia que, con toda franqueza, no conozco a fondo. Me parece muy mal que tengamos en este país una absoluta impunidad en materia de interferencia de conversaciones telefónicas”.
El ejercicio de la libertad de expresión, dijeron, no se cuestiona, sino las herramientas que violentando la ley se utilizan para ejercerlo.