Visite el sitio especial de Diálogos por México PUEBLA, México, feb. 14, 2006.- El gobernador de Puebla, Mario Marin Torres, se negó a hablar sobre la llamada con el empresario Kamel Nacif publicada por el periódico La Jornada.
“Ahí está el vocero, es el trabajo del vocero, yo no leo chismes, yo tengo cosas más importantes que atender”, dijo Mario Marín Torres, gobernador de Puebla.
"Para el gobierno del estado resultan intrascendentes las grabaciones que se exhiben en un medio de comunicación nacional”, aseveró Valentín Meneses, vocero del gobierno de Puebla.
En conferencia de prensa, fue cuestionado sobre la autenticidad de la llamada. Habló sobre el caso Lydia Cacho:
“Para nosotros e un caso cerrado”, comentó el vocero del gobierno de Puebla.
Hubo reacciones de los partidos políticos en Puebla.
“Podríamos inferir que el titular del ejecutivo del estado es sospechoso de tráfico de influencias”, dijo Eduardo Rivera Pérez, dirigente estatal del PAN.
“Que a nivel federal se haga una investigación desde la Procuraduría General de la República, para ver primero si esta grabación es fidedigna o no”, señaló José Juan Espinosa Torres, dirigente estatal de Convergencia.
“Yo me manifiesto en total inconformidad en el sentido de que se espíe, grabe o se obtenga registro de conversaciones sostenidas entre cualquier personas”, dijo Pericles Olivares Flores, diputado local del PRI.