Visite el sitio especial de Diálogos por México PUEBLA, México, feb. 15, 2006.- El gobernador del estado de Puebla, Mario Marín Torres, aseguró no dejará el cargo por el caso Lydia Cacho.
“La renuncia no se da por chismes, la renuncia tiene que hacerse cuando haya causas graves que la ameriten; si en el Distrito Federal un señor violó una ley de amparo, eso sí ameritaba cárcel y desafuero, imagínese que por un chisme renunciara un gobernador”, respondió Marín Torres.
Para el gobernador de Puebla, se trata de un linchamiento político.
“Yo más bien creo que se trata de un linchamiento publicitario en mi contra, pero yo estaré dispuesto a encarar cualquier juicio o controversia”, aseguró el gobernador.
Marín Torres descalificó la grabación de una conversación telefónica que supuestamente sostuvo con el empresario textil Kamel Nacif.
“Yo quiero deslindarme de ese conjunto de declaraciones falsas. Con toda la tecnología, hoy se pueden falsificar cualquier voz y cualquier imagen”, argumentó.
“Toda esa trama que está muy buena para una novela de horror, bien puede ganar un Oscar, pero no es real esa trama”, agregó.
El gobernador poblano dijo que en el caso Lydia Cacho se ha actuado conforme a la ley.
“No hemos hecho otra cosa que cumplir la ley, por eso quiere deslindarme de ese conjunto de conversaciones, desde luego tildar de falsas esas acusaciones y decirles que en Puebla se seguirá cumpliendo con la ley, y si eso me va a provocar este linchamiento político del que estoy siendo víctima, pues decirles que no me preocupa”, manifestó el funcionario.
Informó que pedirá una investigación a la Comisión Nacional de Derechos Humanos e insistió que se siente seguro y tranquilo.
“Esta no es la primera vez que recibo una calumnia en mi contra, por eso digo que me hará lo que el viento a Juárez”, concluyó.