Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, Feb. 17, 2006.-El subsecretario de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Segob, Lauro López Sánchez, calificó como "una burla" la propuesta de gravar con ocho por ciento las remesas de los connacionales en el estado de Arizona para financiar la construcción del muro fronterizo.
Entrevistado en el marco de la premiación del concurso Nacional de Dibujo Infantil y Juvenil sobre temas de Población 2006, mencionó que los emigrantes que desarrollan actividades laborales en Estados Unidos pagan impuestos.
Entonces, dijo, esa propuesta "es completamente irracional y no tiene ningún sentido".
Agregó que además de gravar los impuestos de los connacionales y de personas de otras nacionalidades, y no darles seguridad social o educación, ahora quieren gravar las remesas. Pero confió en que esa propuesta "no va a prosperar".
"Lo que sí va a prosperar es lo que proponemos tanto legisladores como gobierno federal y académicos, especialistas, y sociedad civil, que es el programa de trabajadores temporales, que pensamos que tiene mucha viabilidad en el Congreso de Estados Unidos", afirmó.
En dicho programa, señaló, debe subrayarse el tema de la regularización migratoria de los connacionales que ya están desarrollando una actividad en ese país y que no cuentan con los documentos legales para su estancia.
El funcionario federal consideró que tampoco se llegará a la construcción del muro. "Yo creo que no se va a construir. Pensamos, por muchas opiniones de diferentes senadores y representantes del Congreso de Estados Unidos que esta medida no va a prosperar".
Por otra parte, se refirió a las acusaciones de que México colabora con Estados Unidos en la investigación de narcotráfico y lavado de dinero, pero no en cuanto a migración, y comentó que "efectivamente, tenemos una gran colaboración fronteriza entre autoridades nacionales y de ese país en muchos temas de combate a la inseguridad, al narcotráfico y al tráfico de personas".
López Sánchez aclaró que la Constitución garantiza la libre circulación por el país de todos los mexicanos y, en ese sentido, no se puede limitar su libre tránsito por el territorio nacional.