Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, feb. 17, 2006.- Ante directivos de Banamex, el candidato presidencial de la Alianza por México (PRI-PVEM), Roberto Madrazo Pintado, se deslindó del gobernador de Puebla, Mario Marín y del mexiquense Arturo Montiel, ambos inmersos en escándalos.
No obstante, los hombres del dinero pidieron nombres de gobernadores honestos, a lo que el político tabasqueño presumió a lo que llamó la nueva generación de mandatarios priístas.
En su lista incluyó a los de Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila, Durango y cuando mencionó al estado de México, recibió como respuesta silbidos aislados de algunos de los presentes en el encuentro privado en un conocido hotel de esta ciudad.
Madrazo Pintado aseguró a los consejeros de Banamex que ya le ganó dos veces a su paisano -Andrés Manuel López Obrador- y que le volverá a ganar el 2 de julio próximo.
Sin embargo, el abanderado priísta cuestionó sobre cuál sería la reacción del gobierno federal ante la posibilidad de que el 3 de julio próximo López Obrador movilice a la gente en las calles ante su derrota.
Resaltó la importancia de garantizar certidumbre jurídica y la vigencia de un Estado de derecho en México, y ofreció mano firme para el combate a la delincuencia; recordó que durante su gobierno en Tabasco dejó en cero los secuestros y robo bancario.
Además ratificó su defensa a la libertad de expresión, a las mujeres y a los niños, al tiempo que advirtió que el gobernador de Puebla, Mario Marín, tiene que responder y aclarar la situación en que se encuentra inmerso y no él ni el PRI.