Visite el sitio especial de Diálogos por México GUATEMALA, Guatemala, feb. 20, 2006.- Cómo enfrentar la incursión de grupos armados en la frontera sur, así como la coordinación de mecanismos de seguridad para detener el crecimiento del narcotráfico, del trasiego de armas y de indocumentados. Son algunos de los temas que abordarán esta semana jefes militares de México y Guatemala que se reunirán en Villahermosa, Tabasco.
Al encuentro asistirán además de los máximos jefes de las instituciones militares de los dos países, comandantes de las brigadas castrenses que están ubicadas en la frontera de más de 900 kilómetros que comparten ambas naciones.
Según informes confidenciales. En los últimos 16 meses la actividad del narcotráfico, mostró un repunte alarmante, cuyos resultados han sido una escalada de violencia en poblaciones fronterizas.
“Guatemala no sólo es un lugar de tránsito de drogas y estupefacientes. Es un lugar de tránsito, de armas y explosivos, pero también es un lugar masivo de tránsito de personas indocumentadas”, dijo Frank Larué, presidente de la Comisión Presidencial de Derechos Humanos de Guatemala.
Particular atención lo tendrá la presencia de grupos armados ilegales y cuyos hombres utilizan uniformes similares a los de los ejércitos de los dos países y determinar si tienen vinculación no sólo con el narcotráfico, también con grupos rebeldes desmovilizados en ambos lados de la frontera.
“Pero sería lógico que traten de buscar esa conexión y de alguna madera establecer incluso vínculos de cooperación, podría buscarse que se den, igual que con grupos terroristas. Es muy posible que esto sea una conexión que se trate de establecer y de vincular”, apuntó el legislador guatemalteco Otto Pérez Molina.
Por ahora informes de Inteligencia militar identificaron a 4 grupos que se movilizan entre poblaciones de Chiapas y los departamentos guatemalteco de Huehuetenango y San Marcos y de quienes se afirma, están colaborando con el narcotráfico en la zona.