Visite el sitio especial de Diálogos por México SAN JUAN DE SABINAS, México, feb. 24, 2006.- Es “remotísima” la posibilidad de que los mineros de ‘Pasta de Conchos’ salgan con vida, reconoció el secretario del Trabajo, Francisco Salazar Sáenz, pero aclaró que aún así se agotarán todas las posibilidades.
En entrevista, el funcionario explicó que la concentración de gases puede ser igual a lo largo de toda la caverna, y advirtió que podrían tardar semanas y hasta meses en rescatar los cuerpos de los 65 trabajadores que quedaron atrapados.
Aceptó que con esas condiciones definitivamente la llegada de los rescatistas hasta donde están los grupos de trabajadores más lejanos a la boca de la mina, llevaría muchos días y no habría forma de sacarlos con vida.
La conferencia de prensa estuvo llena de cuestionamientos, gritos e interrupciones al secretario del Trabajo y al vocero de la compañía minera, Rubén Escudero. Periodistas y habitantes de San Juan de Sabinas pedían que se les dijera si hay algún sobreviviente.
El secretario del Trabajo señaló que es muy difícil, porque hay 51% de concentración de gas metano.
“51% de gas metano, 51% de gas metano y con ese porcentaje de gas metano y con el bajo contenido de oxígeno y con el contenido de monóxido de carbono es imposible que exista una vida con esa concentración. Objetivamente hasta que no lleguemos físicamente por el túnel, pero esa concentración de gases no permite la vida absolutamente, de ninguna manera se va a arriesgar la vida de los rescatistas”, dijo Salazar Sáenz.
El secretario del Trabajo aseguró que no hay contradicción en la información dada por el gobernador de Coahuila, Humberto Moreira, y por el gobierno federal, en el sentido de que podrían estar muertos 26 mineros que se ubicaban en el tramo 23. Pero dijo que hasta este momento no se ha encontrado un sólo cadáver.
Reconoció que sólo un milagro podría salvar a los mineros, pero afirmó que existe una pequeña esperanza de que todavía estén con vida.
“Lo que no podemos decir es ‘encontramos el cuerpo’, porque no lo hemos encontrado, no señor, no señor, no he dicho eso. Afirmo que si una persona respira esa muestra de gas, se muere. ¿Quién fue?, ¿en qué condiciones?, ¿si efectivamente lo respiró?, sólo hasta que lleguemos físicamente hasta encontrar el cuerpo. Si se movieron, como dice el señor ingeniero (Rubén Escudero), si después de la explosión los pudo haber matado la explosión, si sobrevivieron a la explosión y después se movieron, se arrastraron, hicieron una barricada, no lo podemos saber. Hay una remota esperanza, pero la hay.