Visite el sitio especial de Diálogos por México VERACRUZ, México, feb.24, 2006.- Los siete jóvenes ejecutados en el municipio de Córdoba no eran originarios de Veracruz, aseguró Emeterio López Márquez, titular de la Procuraduría General del Justicia del Estado (PGJE).
En entrevista, indicó que las personas del multihomicidio, cuyos cuerpos fueron encontrados en Amatlán de los Reyes, podrían ser de Tijuana, Sonora o Los Ángeles, incluso tendrían nexos con grupos de la delincuencia organizada.
Los primeros peritajes de balística de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), de la Procuraduría General de la República (PGR), detectaron nexos con un cártel del narcotráfico.
"Analizarán los datos antopométricos de los cuerpos, para poder lograr su identificación, ya que hasta el momento nadie se ha acercado a las autoridades para poder identificarlos", apuntó.
Por otra parte, López Márquez dijo que hasta el momento no hay avances de las investigaciones sobre los hechos de sangre ocurridos esta semana en el fraccionamiento Floresta de Veracruz, donde dos grupos armados se enfrentaron a disparos.
Abraham Becerril Hernández, subprocurador regional de Justicia, indicó que los siete cuerpos fueron entregados a la Universidad Veracruzana (UV) para tenerlos en los frigoríficos, debido a que Córdoba no cuenta con anfiteatro.
Señaló que los restos no han sido reclamados, por lo que permanecerán 30 días hábiles en la institución, antes de que los estudiantes de medicina hagan uso de ellos para sus prácticas.
Comentó que no es prudente depositar los cadáveres de los jóvenes en la fosa común, porque una vez que el cuerpo es enterrado comienza su proceso de descomposición, lo cual acorta el tiempo para que sean identificados.
De acuerdo con la necropsia, las víctimas fueron torturados cuando todavía se encontraban con vida y la causa de la muerte fue la asfixia, por lo que el tiro de gracia que presentaban fue postmorte.
Becerril Hernández recordó que los cuerpos fueron encontrados amarrados de pies y manos, con las bocas tapadas con cinta, el 22 de febrero en la zona de Amatlán de los Reyes, en la carretera estatal Córdoba-Paso del Macho, a la altura del rancho Gasperin.