Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 2, 2006.- El Servicio Médico Forense (Semefo) entregó a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) los resultados de la necropsia realizada al diácono Juan Francisco Castrejón Aguado.
El informe determina que no le dispararon desde la calle, sino desde el interior del automóvil.
“La necropsia que nos fue entregada apenas ayer, revela que el disparo que nosotros habíamos considerado, que tenía como entrada el brazo derecho y salida por la espalda por un costado, pero cercano a la espalda del lado derecho, nos confirma ahora la necropsia, pero vamos a verificarlo con peritos nuestros, que el disparo es de la espalda hacia fuera”, explicó Bátiz Vázquez.
De acuerdo con el procurador Bátiz, el resultado de la necropsia cambia el curso de las investigaciones.
“Esto cambia totalmente las hipótesis porque quiere decir que quien le dispara estaba con él en el vehículo; le dispara desde dentro del vehículo, ya se localizó la ojiva, estaba atorada en la puerta del lado izquierdo, en la puerta del conductor”, informó Bátiz.
La línea de investigación que apuntaba a un asalto o intento de robo, se desvanece poco a poco, dijo Bátiz Vázquez, luego de la información que obtuvo del Servicio Médico Forense.
“No queremos descartar nada, pero ya se hace más difícil esa hipótesis del robo de vehículo”, señaló el procurador capitalino.
El diácono Castrejón Aguado -quien se ordenaría en unos días más como sacerdote- fue asesinado en su auto, cuando circulaba en el cruce de Georgia y Pensilvania, en la colonia Nápoles. Los hechos ocurrieron la madrugada del domingo 26 de febrero.
La policía determinó que el arma que utilizó o utilizaron los criminales, fue una pistola calibre 9 milímetros.