Visite el sitio especial de Diálogos por México COAHUILA, México, mar. 2, 2006.- Juan Jesús Rojas Esparza, un hombre muy querido y respetado en la región carbonífera de Coahuila.
Trabajó como minero en varias de las minas de Múzquiz, Palaú y San Juan de Sabinas.
“Trabajamos 7 años, dos de los cuales trabajé en el patio exterior y 5 años, cargador de carbón”, dijo Juan Jesús Rojas Esparza, párroco de Palú, Coahuila.
El tiempo que trabajó bajo la tierra, le enseñó no solamente el rudo trabajo, sino también los sufrimientos de los mineros.
Para poder ayudarlos, se decidió por el sacerdocio.
Se ordenó y regresó, y ahora es el párroco de la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe en Palú.
Más que muchos de los directivos y funcionarios, él conoce los peligrosos y la inseguridad a la que se enfrentan todos los días los trabajadores en las minas de carbón.
“Sabemos de antemano que las minas de carbón, son los más peligrosos por la presencia del gas, pero yo creo que extremando medidas de seguridad podemos evitar que estas tragedias sigan sucediendo a través del tiempo y de estas minas de carbón”, aseguró el sacerdote.
Desde el pasado domingo 19, cuando quedaron atrapados 65 mineros en la mina “Pasta de Conchos”, del municipio de San Juan de Sabinas, el padre Jesús ha orado por los desaparecidos, pero también ha demandado que se aclare esta tragedia.
“Ya sabemos que no es posible que estén con vida, pero quisiéramos que se nos dé una explicación más detallada y eso lo exigimos todos”, declaró Juan Jesús Rojas Esparza, párroco de la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe en Palú.
En este tiempo ha aconsejado a sus feligreses, familiares de los mineros fallecidos, a que sean muy cuidadosos con los documentos que los hacen firmar.
“Yo como sacerdote de esta parroquia les pido a mis feligreses que no firmen hasta que no estén bien claros de lo que ellos van a recibir con los documentos que los hacen firmar” asegura Jesús Rojas Esparza.
A la iglesia del Padre Jesús acuden a buscar consuelos las esposas, hijos y padres de los mineros accidentados.
“Si el padre nos apoya demasiado nos sentimos apoyados al menos yo me siento demasiado apoyada por él, le pidió consejos y los tomo” declaró Ma. Elizabeth Gutiérrez Fernández, esposa de minero atrapado.
Doña María Elizabeth es esposa de Juan Antonio Cruz García, quien era el capitán de rescatistas de lamina “Pasta de Conchos” y uno de los 65 mineros atrapados.
“Yo no pierdo las esperanzas, él sabe de esto, tiene conocimiento y no las pierdo yo se que él va a salir adelante por nosotros”, declaró María Elizabeth Gutiérrez.
Como la mayoría de los feligreses, Doña María Elizabeth ha atendido al Padre Jesús y aún no ha firmado ningún papel relacionado con la indemnización ofrecida por la empresa.
También acude todos los días al altar colocado en el acceso principal a “Pasta de Conchos”.
Ante la fotografía de su esposo le pide, que no claudique, porque sus hijos lo esperan.