Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 3, 2006.- El secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSP-DF), Joel Ortega Cuevas, reconoció que ha aumentado la participación de menores de edad en diferentes delitos, sobre todo en las delegaciones Cuauhtémoc, Iztapalapa y Gustavo A. Madero.
Entrevistado al término de la reunión del gabinete de seguridad, informó que de enero a febrero pasado fueron remitidos al Ministerio Público 714 menores de edad por los delitos de robo a transeúntes, vehículos, autopartes y distribución de drogas.
Indicó que 85 de ese total tiene menos de 12 años; 94 entre 12 y 14, y 612 entre 15 y 17 años; de ellos, 29% fue detenido por robar a transeúntes, 13.59% por distribuir droga, 7.42 por robar accesorios y 6.58 por robar vehículos.
Joel Ortega destacó que esas cifras reflejan que las bandas delictivas utilizan a menores de edad para que porten las armas al momento que cometen el asalto, ya que saben que éstos son inimputables, aunque sean presentados con armas.
De acuerdo con el funcionario, las delegaciones con mayor registro de menores infractores son la Cuauhtémoc con 14.8%; Iztapalapa, con 14.5 y Gustavo A. Madero, con 14.01%.
Planteó que ante esa situación resulta necesario dar mayores oportunidades a los menores y un seguimiento para analizar si sus familias se encuentran desintegradas.
También reconoció que la policía capitalina tendrá que especializarse en la detención de los menores, con el propósito de evitar abusos de autoridad y darles el tratamiento adecuado al momento de la detención.
Por otro lado, dijo que mil 500 uniformados garantizarán la seguridad durante el evento El Premio Motorola 2006 en las instalaciones del Autódromo Hermanos Rodríguez.
Abundó que este viernes revisarán esas instalaciones para ver los detalles, cuidar el manejo de combustible y traslados de equipo a fin de garantizar la seguridad de los asistentes.
En otro tema, Joel Ortega informó que se investigará la actuación de algunos policías cuando revisaban a unos jóvenes que se encontraban en la Zona Rosa a la altura de la avenida Reforma, con el fin de aplicar sanciones si los agentes incurrieron en abuso de autoridad.