Visite el sitio especial de Diálogos por México COAHUILA, México, mar. 3, 2006.- La extracción de carbón del fondo de la tierra es un trabajo de gran riesgo, mal pagado y además ingrato.
Las condiciones dentro de las mina son deplorables, y los obreros están expuestos a gases venenosos y a las enfermedades que les deja su trabajo.
Al entrar a la mina se pierde la noción del tiempo.
“Desde las 7 de la mañana ahorita no se ni a que hora son, ahí no traemos hora ni nada, dijo Pablo Longoría minero... ¿Hay riesgos? Sí.
En esta región de Coahuila toda la economía gira alrededor del trabajo en las minas de carbón.
Y, aunque no hay una cifra real, se estima que más de 10 mil mineros trabajan directamente en la extracción de carbón, tanto en minas de arrastre como verticales, mejor conocidas como “Pocitos”.
Se extraen miles de toneladas anuales que significan también millones de pesos, aunque los mineros no cuenten ni con seguridad social ni servicios médicos.
“Aquí en el cielo se despegan los tapones, se despega la piedra te puede caer arriba, te puede aplastar o algo... ¿Por eso deben tener seguro? Si por eso debemos tener Seguro", dijo Pablo Longoría.
Eduardo a sus 17 años ya lo alcanzó el destino de todos los hombres de la región.
Él se encarga de limpiar el carbón el exterior de una mina vertical.
“Nosotros como somos menores de edad tenemos que estar aquí afuera y ya cumpliendo 18 si queremos podemos entrar si no no, comentó Alonso Rico Herrera de 17 años minero.
Eduardo gana 516 pesos semanales, pero como la mayoría de los mineros de los pocitos, no está asegurado.
De los 36 mil trabajadores registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social en la región carbonífera de Coahuila, sólo 7 mil son mineros.