Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD JUÁREZ, México, mar. 11, 2006.- Ocho reos muertos y más de 10 heridos, dejó un motín en el Centro de Readaptación Social (Cereso) para adultos, de Ciudad Juarez, Chihuahua.
Poco después de las 8:00 de la mañana, decenas de reos considerados peligrosos tomaron por asalto el área de máxima seguridad para enfrentarse con otros reclusos.
“Todavía no podemos evaluar, mas tarde le doy declaraciones, por favor, ahorita estamos tratando de tomar el control”, respondió a los medios de comunicación el director del penal, Juan Federico Fernández Ordóñez.
Desde las azoteas de los dormitorios del penal, los reos lanzaron piedras e incendiaron celdas.
Policías de todas las corporaciones acudieron al centro penitenciario y con equipo antimotines entraron por una puerta del patio de la zona de alta seguridad, arrojando gas lacrimógeno.
Después del ingreso, un reo herido fue sacado y enviado a una zona segura y otros fueron atendidos por paramédicos dentro del penal.
Después en camillas, los reos heridos fueron sacados y enviados a un hospital, mientras que un custodio que resultó lesionado fue rescatado por sus compañeros y llevado a recibir atención medica.
Los bomberos acudieron para sofocar las llamas dentro del reclusorio.
“Ahorita vamos a entrar porque se encuentran encendidas algunas habitaciones, vamos a ver si no encontramos a alguien ahí en el interior, primero tenemos que apagar el incendio”, informó el capitán de bomberos Alfredo Sala.
En el exterior del penal, los familiares de reos exigían a la policía su intervención para terminar con el enfrentamiento que dejó muertos y heridos.
Feliciano Anguiano, vocero del gobierno municipal.- Siete personas muertas y 10 lesionados, seis de ellos fueron trasladados al hospital general. Reportero.- ¿Y los otros cuatro?
Feliciano Anguiano.- Están aquí en la enfermería del penal.
Después se conoció de la muerte de otro reo que fue atendido por paramédicos, pero no logro salvar la vida.
Ni el alcalde de Ciudad Juárez, Héctor Murguía Lardizábal, ni el director Juan Federico Fernández Ordóñez, hicieron declaraciones sobre el saldo de este motín, el más sangriento registrado en la historia de la ciudad.
En diciembre del 2005, otro amotinamiento de reos dejó como saldo seis muertos y una docena de heridos.