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NUEVA YORK, Estados Unidos , mar. 21, 2006.-El ex presidente mexicano Ernesto Zedillo advirtió que los mercados financieros no toleran ya "políticas inconsistentes" al considerar alta la posibilidad de que gobiernos de izquierda populistas lleguen al poder en América Latina.
En un artículo que será publicado en la revista Forbes en su edición del 27 de marzo, Zedillo hace eco de los "miedos" que se perciben dentro y fuera de la región sobre la posibilidad de que en los próximos meses una oleada "de izquierdista a la vieja usanza" llegue al poder.
Sin citar el caso de ningún país en concreto, el ahora director del Centro de Estudios de la Globalización de la Universidad de Yale y colaborador de la revista Forbes expone en su artículo "Melancolía Latina" los "riesgos" que muchos ven asociados a esta tendencia.
En este punto cita los tres más destacados: el primero, que la gente elegirá a los candidatos que hagan las "promesas más irresponsables", que éstos trataran de cumplirlas una vez en el poder y que esto traerá "de nuevo" el "desastre económico y una regresión del proceso democrático" vivido en los últimos 20 años.
"Hagan caso a lo que digo, la probabilidad de que suceda lo primero es sustancial, lo segundo moderado y lo tercero poco probable", vaticinó el ex presidente mexicano.
Indicó que lo primero es muy probable porque, en general, los latinoamericanos están descontentos con los resultados de los cambios políticos y económicos de la región desde mediados de los años 80.
No obstante, señaló que "es poco probable que los políticos populistas -si son elegidos y si han aprendido algo de la Historia- tiren al bebé con todo y la bañera".
Y eso, argumentó, porque "saben que la tolerancia del mercado financiero a políticas inconsistentes se ha desgastado", y que su reacción a "políticas imprudentes", que antes tardaba meses en llegar, se pueden manifestar ahora en días, si no horas.
"Haciendo evidente sus amenazantes consecuencias en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), empleo e inflación", de dichos países, agregó.
Zedillo afirmó que "les guste o no", los políticos en América Latina saben que "casi ninguna agenda que ataque la pobreza, el desempleo y la desigualdad puede salir adelante sin un rápido crecimiento económico".
Por eso recomendó que "si los políticos quieren dar resultados una vez en el gobierno, deben descartar sus recetas de rápida solución y abrazar las políticas que fustigaron en sus discursos de campaña".
Y eso porque mientras que los contrapesos y equilibrios inherentes a la democracia y al libre mercado no están suprimidos, "la responsabilidad fuerza a los políticos a reconocer que los problemas y sus soluciones son más complejos de lo que ellos han admitido previamente".
"Y que -añadió- los buenos deseos no es todo lo que necesita un gobierno para servir bien a su pueblo".
Según Zedillo, para recuperar la confianza perdida, los gobiernos y las sociedades latinoamericanas deben reconocer todo lo que se ha alcanzado en las dos últimas décadas "para crear instituciones fuertes y limpiar el lío económico" heredado de viejos regímenes autoritarios y populistas.
"Si pasan a la acción en vez de sucumbir a la melancolía, un enérgico tigre latinoamericano estará rugiendo en los mercados globales dentro de un par de años", sentenció.