Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 1, 2006.- Elementos de la Procuraduría General de la República (PGR) detuvieron a presuntos miembros del cártel de Sinaloa.
De acuerdo con la Unidad Especializada en Delitos contra la Salud, son lugartenientes de Ignacio Coronel Villarreal, alias “Nacho Coronel”, uno de los operadores de esta organización de narcotraficantes.
Jessica Jáuregui, Juan Carlos Martínez o Valentín Macías; Óscar Venegas, Abraham Guerra y Antonio Ávila, fueron detenidos en cuatro residencias de las colonias Puerta de Hierro y La Mojadera, en Guadalajara, Jalisco.
Un Juez de Guadalajara obsequió órdenes de cateo.
“Tenemos líneas permanentes de investigación con todas las organizaciones delictivas y el caso del grupo formado por Nacho Coronel no es le excepción. Afortunadamente no solamente eso contribuyó al buen éxito de esta operación, ya que podemos señalar que obtuvimos la información gracias a una denuncia ciudadana, la cual corroboró la información que nosotros teníamos”, informó Noé Ramírez, titular de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos contra la Salud, de la PGR.
Durante el cateo en los cuatro inmuebles -el pasado 29 de marzo-, fueron incautadas 12 armas cortas, siete largas y cuatro submetralletas; 14 camionetas, seis autos, cuatro motocicletas, tres camiones, tres tráilers y 14 paquetes con dólares norteamericanos, aún sin cuantificar.
Noé Ramírez aseguró que con la detención de estos cinco sujetos, en cualquier momento podría ser capturado Ignacio Coronel Villarreal.
“Hemos asegurado diversa documentación que estamos analizando para precisamente cerrar el paso a este líder de grupo”, señaló Noé Ramírez.
Indicó que de acuerdo con las declaraciones de los detenidos, el cártel de Sinaloa enfrenta problemas con cárteles de las drogas de Colombia.
“Los colombianos no trabajan para una sola organización, aún después de haber hecho un trato no es seguro que le llegue la droga porque los colombianos buscan a quien asegura el pago de la droga, es decir, se la pueden vender a ‘Los Zetas’ en ese momento, cambiar de opinión y decir: ‘ya no te la vendo a ti’.
Los cinco presuntos narcotraficantes aún permanecen en las instalaciones de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), en la Ciudad de México.