Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 4, 2006.- El gobierno federal dio a conocer la ampliación del programa “Oasis”, mediante el cual se refuerza la coordinación fronteriza con Estados Unidos en el procesamiento penal de traficantes de personas.
En un comunicado conjunto, las Secretarías de Gobernación (Segob), Relaciones Exteriores (SRE) y la Procuraduría General de la República (PGR), precisaron que el programa se amplía al estado de Chihuahua, así como en Nuevo México y parte de Texas.
La medida se aplicará en: Columbus, Las Cruces, El Paso Diagonal Ciudad Juárez, Fabens, Fort, Hancock, y Presidio/Ojinaga.
En ese marco, las dependencias adelantaron que en breve se pondrán en marcha diversas acciones de capacitación para el personal que tendrá bajo su responsabilidad la aplicación del programa en los estados de Chihuahua, Nuevo México y una parte de Texas.
En el documento, las dependencias coincidieron en destacar los buenos resultados del programa “Oasis”, el cual ha dejado de manifiesto que la colaboración entre ambos países ha salvado vidas de migrantes y ha permitido un trabajo más coordinado en la lucha contra las organizaciones delictivas de traficantes.
El programa “Oasis” inició su operación de manera exitosa en agosto de 2005, en los estados fronterizos de Baja California y Sonora, en México así como en California y Arizona, en Estados Unidos.
Lo anterior, como parte de las medidas adoptadas por los gobiernos de ambos países para proteger a los migrantes, evitar la impunidad, y fortalecer la seguridad fronteriza.
En el comunicado conjunto, la Secretaría de Gobernación, la Cancillería y la PGR reiteraron que el objetivo principal del programa que es garantizar la seguridad y protección al migrante.
Y en ese sentido –precisaron- que ambos gobiernos convinieron en profundizar las medidas que permitan salvaguardar la integridad física de los migrantes (especialmente de grupos vulnerables), desalentar el tráfico de los mismos y la trata de personas.
Ello se realiza mediante campañas en las que se advierte sobre los riesgos a los que son expuestos los migrantes por los traficantes, el intercambio de información en tiempo real ante emergencias y la capacitación de personal.
Otro objetivo es combatir al crimen organizado de traficantes de migrantes y tratantes de personas; además para evitar la impunidad, ambos gobiernos establecieron mecanismos que faciliten el intercambio de información y evidencias.
Lo anterior, con el fin de integrar investigaciones sólidas para el procesamiento penal, en cualquiera de los dos países, de traficantes y tratantes de personas que ponen en peligro la integridad física y la vida de los migrantes.
Finalmente las dependencias subrayaron que para la seguridad fronteriza se ha buscado el combate a las organizaciones delictivas que lucran con el fenómeno migratorio.