Visite el sitio especial de Diálogos por México GUADALAJARA, México, abr. 9, 2006.- El consejero presidente del Instituto Federal Electora, Luis Carlos Ugalde Ramírez, aseveró que los conflictos electorales en México son cosa del pasado y descartó que pudieran registrarse tras los comicios del 2 de julio próximo.
El funcionario destacó que la existencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ha traído estabilidad y ha contribuido a que los conflictos que se pudieran generar después de los comicios hayan desaparecido.
En el marco del "Seminario de actualización para periodistas en materia de elecciones concurrentes" que se desarrolló el viernes y sábado en esta ciudad, Ugalde Ramírez reconoció que en los últimos meses muchas elecciones locales han sido impugnadas.
El Presidente del IFE comentó que en algunas ocasiones, por resultados cuya diferencia ha llegado a ser hasta de un solo voto, ha sido necesaria la intervención del tribunal.
Sin embargo, aclaró, nadie ha incurrido en un desacato ni satanizado las resoluciones del TEPJF.
Confió en que los comicios presidenciales del 2 de julio tampoco habrán conflictos electorales, y dijo que los inconformes que sientan agraviados sus derechos podrán recurrir ante dicha instancia para defenderlos.
Ugalde Ramírez subrayó, sin embargo, que el resultado de las próximas elecciones corresponderá a los votos reales que emita la gente.
Sentenció que el Tribunal no define resultados y precisó que al IFE únicamente le corresponde establecer las condiciones materiales que permitan contar los votos con certeza.
Por ello, pidió dejar de pensar en que los tribunales pudieran estar sustituyendo la voluntad de la gente, pues esa es una percepción incorrecta. Puntualizó que estos órganos existen para dar mayor certeza al sistema electoral en su conjunto.
Por otro lado, dijo que instrumentos como el de Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) y el conteo rápido no sustituyen las voz de los votantes, y sólo tienen como finalidad aportar información que dé certeza en la conclusión de la jornada electoral.