Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 9, 2006.- La Iglesia Católica rechaza el ‘Evangelio de Judas’. Al respecto, este domingo se pronunció el cardenal Norberto Rivera.
“Ni es Evangelio, ni es Judas pero vamos a seguirle la corriente a la publicidad, creo que es un Evangelio, según esto, escrito entre el siglo II y el siglo IV hagan de cuenta que como si yo quisiera hablar de la Independencia diciendo que lo que se dijo no es cierto que yo soy el que tengo una revelación secreta", señaló el Arzobispo Primado de México.
Además, el Arzobispado de México emitió un comunicado de prensa en donde asegura que el supuesto nuevo Evangelio nada tiene que ver con la verdad sobre Jesucristo ni con el auténtico testimonio de sus apóstoles.
Dice que se trata de un texto que pertenece a un grupo de herejes llamado "los gnósticos" que proliferaron en el siglo II después de Cristo.
Entonces, una avalancha de escritos con "nuevas revelaciones" quisieron colocarse por encima de los auténticos Evangelios que dieron origen al cristianismo, advierte el comunicado.
Pero son textos con una visión ajena al pensamiento hebreo, totalmente fuera de contexto histórico, con una clara ideología anticristiana y antijudía, que circulaban secretamente entre grupos de "iniciados".
El boletín de prensa asegura que "resulta ridículo pensar que los cimientos de la fe cristiana puedan resquebrajarse con un supuesto nuevo Evangelio que es producto de la imaginación del autor y de la desviación doctrinal del tiempo en que fue escrito.
El ‘Evangelio de Judas’ pertenece a la época y a la secta de los gnósticos del desierto de Egipto, descubiertos hacia 1947 y publicados entre 1972 y 1979.
Son conocidos como Biblioteca Copta de Nag Hammadi, a la que también pertenecen otros pseudo evangelios atribuidos falsamente a los apóstoles.
La Arquidiócesis cuestiona que mercadológicamente la presentación del evangelio de San Judas coincida con la Semana Santa.
Se refiere a National Geographic como "comercializadora de la ciencia".
El Arzobispado de México señala que en los auténticos Evangelios reconocidos por la Iglesia hay un testimonio unánime: la traición de Judas, su arrepentimiento y su trágica muerte, por lo que no tienen motivos serios para pensar que siguió vivo y más aun que escribió un Evangelio.