Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 11, 2006.- Activistas en el estado de Michigan buscarán reinstalar en sus trabajos a las 15 trabajadoras mexicanas despedidas tras haber participado el mes pasado en una marcha pro inmigrante.
"Estamos trabajando para tratar de que se haga justicia a las personas afectadas por defender sus derechos", dijo hoy Elena Herrada, defensora de los derechos de inmigrantes en Detroit, al Norte de Estados Unidos.
Quince mujeres que trabajaban en una planta empacadora de carne en Detroit, fueron despedidas luego de que se unieron el mes pasado en una marcha pro derechos de inmigrantes.
La empresa sostiene que las empleadas, todas mexicanas y algunas de ellas indocumentadas, fueron avisadas de que su presencia a trabajar el día de la marcha, el 27 de marzo, era indispensable y de lo contrario perderían su trabajo.
Las trabajadoras y la señora Herrada aseguran que no hubo tal aviso y que la represalia de la empresa viola sus derechos laborales.
"Si se les hubiera avisado, nunca habrían dejado de ir a trabajar, la gente no quiere perder sus empleos, el sustento de sus familias", precisó Herrada.
Otra activista local, Edith Castillo, que encabeza la organización Latinoamericanos por el Desarrollo Económico y Social, fustigó lo que a su juicio fue una decisión "abusiva y violatoria de los derechos de los inmigrantes".
"No podemos permitir ese tipo de abusos a nadie, y menos a gente que lo único que hace es expresarse sobre un tema que les afecta profundamente", acotó.
Por segundo día consecutivo, la activista y representantes del sindicato de la compañía empacadora, Wolvering Packing Co., tenían planeado reunirse este martes con el administrador de la planta, Jay Bonahoom.
El administrador sostiene que hasta donde la compañía sabe, las empleadas de la empresa fueron contratadas vía una agencia intermediaria, Minuteman Staffing, que les garantizó que todas tenían un estatus legal en el país.
La controversia por la situación de las mexicanas en Detroit tiene lugar en medio del debate nacional sobre una reforma migratoria, que el lunes generó la mayor movilización social de la comunidad hispana del país en décadas.
Varias de las trabajadoras tenían años de laborar en la empacadora, uno de los sectores en donde los inmigrantes tienen más presencia en esa región del país.