Visite el sitio especial de Diálogos por México PUERTO POGRESO, México, abr. 14, 2006.- Los familiares de dos de los tres pescadores mexicanos juzgados en Cuba por presunto tráfico de personas dijeron que ellos son inocentes y solicitaron clemencia al Gobierno del presidente Fidel Castro.
Los allegados a Juan Ramón Barco, uno de los pescadores incriminados, declararon a la prensa en la localidad de Puerto Progreso, Yucatán, que él no cometió el delito que se le imputa.
"Pedimos al Gobierno de Fidel Castro que exonere a nuestra gente", rogó un hermano de Barco, tras recordar que los tres pescadores se hallan detenidos en Cuba desde el 31 de mayo del 2005.
Los familiares de Barco formularon la declaración después de que fuentes diplomáticas dijeran que la Fiscalía cubana rebajó de 25 a 10 años la petición de condena para los tres pescadores mexicanos durante el juicio oral celebrado este miércoles en la ciudad de Cienfuegos (centro de la isla).
Cuba acusa a Barco, a Luis Nicolás Chan Campos y a Johnny Enrique Fuentes de participar en una operación para sacar ilegalmente de la isla a 17 personas, entre ellas varios menores.
La madre de Barco, Lucía Rivero, asistió a la audiencia del miércoles en Cienfuegos y también ha formulado declaraciones a la prensa mexicana en las que insiste en la inocencia de su hijo.
Por su parte, los familiares de Chan, oriundo de Yucatán como Barco, señalaron que han pedido a las autoridades cubanas clemencia para los tres pescadores, ya que "no deben purgar penas por delitos que no cometieron".
"También pedimos a los diplomáticos mexicanos que estén al tanto de nuestras peticiones", declaró Jorge Alberto Chan, hermano de Luis Nicolás Chan.
Los acusados serán trasladados en las próximas horas desde Cienfuegos a la prisión para extranjeros de La Condesa, en las afueras de La Habana, hasta que se haga pública la sentencia.
El gobierno cubano denunció la pasada semana la existencia de redes organizadas de tráfico ilegal de personas en el estado mexicano de Quintana Roo y acusó a las autoridades de los Estados Unidos y México de tolerar este tipo de actividades.
Según datos oficiales, 18 mexicanos se encuentran en prisión en Cuba, 12 de ellos acusados de delitos de tráfico de personas, cinco por tenencia de drogas y uno por corrupción de menores.