Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 19, 2006.- El obispo de Ciudad Juárez, Renato Ascencio León, presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Movilidad Humana, hizo un llamado a la sociedad para respaldar el boicot convocado por los inmigrantes para no consumir productos estadounidenses programado para el primero de Mayo.
"Tengan la seguridad que seré el primero ¿verdad? en apoyar lo que ellos nos están pidiendo”, aseguró el obispo.
Advirtió que la situación de los migrantes mexicanos está llegando al límite, "estas presiones para qué son ¿para desestabilizar? No, yo creo que los migrantes si algo tienen es no querer desestabilizar. Yo creo que es una llamada de atención para que las autoridades norteamericanas vean hacia ellos”, agregó.
Entrevistado al término de la misa que concelebró junto con el cardenal Norberto Rivera Carrera, el nuncio Apóstolico Giuseppe Bertello y varios obispos más en la Basílica, en honor del Papa Benedicto XVI, por su primer aniversario de su pontificado, el obispo de Ciudad Juárez dijo que los migrantes sólo quieren que se les reconozca y se les valore.
"Que el primer derecho que tenemos todos es que se fomenten las fuentes de trabajo en nuestro propio país, ese es el primer paso que se tiene que dar, sin desconocer el derecho que tienen todas las personas también a emigrar”, agregó el prelado.
El obispo de Ciudad Juárez informó que el próximo lunes se reunirá con el secretario de Gobernación, Carlos Abascal Carranza, para preparar el encuentro del próximo 2 de junio, en Tabasco, en el que participarán obispos integrantes de dicha comisión, incluso de Estados Unidos, donde intercambiarán puntos de vista sobre la situación de los migrantes.