Visite el sitio especial de Diálogos por México ACAPULCO, México, abr. 20, 2006.- La madrugada de este jueves aparecieron ejecutados dos policías de la Federal Preventiva en la colonia Garita del puerto de Acapulco, Guerrero.
Los policías fueron decapitados y mutilados. Junto a los cuerpos se encontró una cartulina roja con la siguiente leyenda en letras negras: "Para que aprendan a respetar".
Los policías, un comandante del Grupo Relámpago y otro oficial, habían participado en un enfrentamiento en la colonia Garita, el 27 de enero. En esa ocasión, murieron cuatro presuntos narcotraficantes.
EJECUTAN DE 20 BALAZOS A CAMPESINO EN LA SIERRA DE GUERRERO
Un campesino de 40 años de edad recibió 20 impacto de bala de armas de grueso calibre al ser atacado en la comunidad de Rancho Alegre, ubicada en la sierra de Guerrero, en el municipio de Tecpan de Galeana.
De acuerdo a las primeras investigaciones, Rómulo Maldonado Valencia recibió 20 impactos de bala calibre 7.62 empleado en rifles AK-47, mejor conocidos como "cuernos de chivo", y de pistola 38 súper.
El delegado de la Procuraduría General de Justicia del Estado en la región, Pedro Loyo Malabar, y el agente del Ministerio Público del Fuero Común, Álvaro López Miranda, dieron fe del hallazgo e iniciaron la averiguación previa correspondiente.
Ambos funcionarios coincidieron en que los hechos se dieron en el transcurso de la mañana de ayer miércoles en la comunidad de Rancho Alegre, en el paraje conocido como "La Carbonera", aunque el cadáver fue encontrado por la tarde.
Las primeras investigaciones del crimen indican que al paso le salieron un grupo de sujetos que portaban armas de alto poder como rifles de asalto de los conocidos como "cuerno de chivo", por motivos hasta ahora desconocidos.
El cuerpo fue identificado esta noche por su esposa María Arreola Ambriz, quien acudió a una agencia funeraria de la ciudad de San Luis La Loma, para reclamar el cadáver de su esposo.
Hasta el momento se desconoce si la agresión fue producto de un asalto o de un ajuste de cuenta por tierras o narcotráfico, hipótesis derivadas de que la sierra de la Costa Grande, lugar donde ocurrió el crimen, es lugar de alta incidencia en cultivo de estupefacientes.