Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 21, 2006.- La Presidencia de la República lamentó lo ocurrido en Lázaro Cárdenas, Michoacán, donde murieron dos personas, pero también advierte que el Gobierno Federal no cederá a chantajes.
"El Gobierno Federal y estatal seguirán garantizando que nadie esté por encima de la ley...la defensa de dirigentes corruptos o el chantaje a las viejas maneras de la política mexicana, no tiene lugar en la democracia", aseguró el vocero de la Presidencia, Rubén Aguilar, quien agregó que esta situación se pudo haber evitado si el sindicato hubiera respetado la ley.
"Hubo una resolución de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje que decretaba ilegal la huelga; la ley dice que debían haber entregado las instalaciones. Se pudo haber evitado si los trabajadores hubieran cumplido con la ley", puntualizó el vocero presidencial.
Aguilar Valenzuela informó que para dar seguimiento e informar del caso, se designó a Gerardo Mosqueda, subsecretario del Trabajo para que esté en Lázaro Cárdenas hasta que sea necesario y sea el enlace entre las autoridades de Michoacán y del Gobierno Federal.
"Las vías del diálogo siguen abiertas para encontrar en el marco de la ley las soluciones a los problemas que plantea el grupo de trabajadores", afirmó el vocero de Los Pinos.
Aguilar dijo que Francisco Javier Salazar, seguirá como secretario del Trabajo.
En otros temas, el portavoz de Los Pinos dijo que en el gobierno del presidente Vicente Fox, el Estado mexicano no ha sido rebasado, luego de lo ocurrido en Acapulco donde decapitaron a dos policías.
"Desde luego que no aceptamos que el Estado mexicano esta siendo rebasado por el crimen. Asumimos que hay determinadas situaciones de violencia en algunas zonas del país y asumimos también, como ya lo hemos señalado, que vamos a pagar los costos y seguiremos pagando los costos de esta lucha frontal contra el crimen organizado”, aseveró Rubén Aguilar.
En la conferencia matutina de Los Pinos, el vocero presidencial anunció apoyos a las familias de los fallecidos en el accidente carretero en Veracruz, que constan de becas para niños y jóvenes que perdieron a sus padres, opciones productivas para las familias que perdieron a sus pilares económicos y atención médica y psicológica. A cada uno de los 56 casos se le atenderá de manera particular, dijo el vocero.