Visite el sitio especial de Diálogos por México MOSCÚ, Rusia, abr. 21, 2006.-El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNA)M, Juan Ramón de la Fuente, convocó a instituciones de educación superior a un debate sobre retos y responsabilidades de universidades y del sector privado para extender la educación profesional al mayor número de personas.
Ante académicos de Rusia y de América Latina, dijo que la transformación de la economía mundial, sustentada cada vez más en la investigación científica y el desarrollo, reclama no sólo extender la disponibilidad de estudios profesionales, sino mejorar su calidad.
"Reservada antes a un pequeño número de individuos, la educación universitaria es hoy en día la principal puerta de entrada al empleo para cada vez más jóvenes", señaló De la Fuente en un simposio de dos días, organizado por la Universidad Estatal de Lomonosov, en Moscú.
El rector de la UNAM señaló que ante esta perspectiva las universidades deben preguntarse cuál es el futuro de la gente sin educación profesional.
Además, si es responsabilidad de las universidades aceptar más estudiantes y ofrecerles el apoyo pedagógico necesario, así como si están preparadas a nivel estructural y financiero para el reto.
"Las universidades pueden responder a algunas de estas cuestiones, pero creo que, sobre todo, deben lanzar un amplio debate social sobre esto, un debate esencial, que vaya más allá de nuestras habituales discusiones sobre excelencia académica", enfatizó.
De la Fuente destacó que como otras instituciones en la vida contemporánea, las universidades están siendo afectadas por los cambios enraizados en la globalización, que junto con otros tres factores definen el perímetro de sus desafíos.
La "sociedad del conocimiento y su derivado, la economía del conocimiento", la relevancia de la investigación multidisciplinaria de punta y su costo, y la transparencia y rendición de cuentas de los propios centros de educación superior, completan el cuadro.
"La globalización es un fenómeno bien conocido y sus efectos en el mundo que vivimos son defendidos con regularidad por unos y ferozmente criticados por otros, pero casi todos coinciden en que es irreversible", recalcó.
Por ello, las universidades deben "someterse al imperativo de la competencia internacional", pues aún en países desarrollados, la competencia entre negocios está marcada por la calidad de educación que los jóvenes pueden o no alcanzar en los campus.
De la Fuente sostuvo que la globalización "ha revitalizado la calidad" de la educación profesional, pues para poder dar a ésta su justo valor debe compararse con lo que se ofrece en otras partes del mundo.
El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México indicó, por otra parte, que el costo de la investigación de punta es una carga económica que a menudo se incrementa por los requerimientos interdisciplinarios de los proyectos.
Agregó que otro reto que afecta a este aspecto de la operación universitaria es el de "la carrera de los investigadores y sus afiliaciones".
"Es necesario construir un examen profundo de toda la estructura de gobernabilidad y administración de nuestras instituciones universitarias", para poder adaptarnos a las demandas de ser motor de la economía del conocimiento, acotó De la Fuente.
"Proyectos innovadores en material de investigación, son no sólo necesarios sino cruciales", pero debido a sus altos costos imponen límites, de génesis externa, con vastas implicaciones a la libertad académica, dijo.
De la Fuente consideró que el amplio espectro de todos los factores señalados, definen el futuro inmediato de las universidades y su papel en la sociedad actual, reclaman un debate y plantean interrogantes.
"¿Quién debe determinar las prioridades en las universidades?, ¿Cuál debe ser el papel de empleados y otros grupos sociales en los asuntos de la Universidad?", indicó.
También deben preguntarse "¿Qué papel debe darse a socios industriales para decidir prioridades de investigación?, ¿Debemos darles un papel? y ¿Hasta dónde puede tolerarse la intervención del gobierno?".
En el simposio participaron más de medio centenar de académicos de instituciones de América Latina y Rusia, y el rector de Lomonosov, Vikor Antonovich Sadovnichiy, entregó a De la Fuente un Doctorado Honoris Causa por su papel en pro de la educación superior pública.