Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 24, 2006.- La Presidencia de la República dejó claro que el conflicto con mineros de la empresa Sicartsa es un problema político que radica en la defensa a ultranza del ex líder sindical Napoleón Gómez Urrutia, acusado de actos de corrupción contra los trabajadores.
El vocero de la Presidencia, Rubén Aguilar Valenzuela, negó que el titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Francisco Javier Salazar Sáenz, vaya a ser removido, y comentó que existe información de que los mineros inconformes en Lázaro Cárdenas, Michoacán, ha sido dirigido por Gómez Urrutia desde Canadá.
Aguilar salió al paso de las versiones de una supuesta renuncia o remoción de Salazar Sáenz, y aclaró que el presidente Vicente Fox es quien nombra o remueve a los secretarios de Estado “y les puedo anticipar que por el momento no está contemplada esa decisión”.
En rueda de prensa, comentó que se trata de un conflicto político originado por un grupo minoritario con relación al conjunto de los trabajadores, que insiste en la defensa a ultranza de Gómez Urrutia y ha puesto sus intereses políticos particulares por encima de los de los agremiados.