Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, may. 1, 2006.-Mineros llegaron de Coahuila, Michoacán, Hidalgo y Chihuahua, un moño negro era su distintivo, pero no tuvieron un lugar privilegiado en la manifestación de la Unión Nacional de Trabajdores (UNT).
Sin embargo, donde pasaron los miembros del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros y Metalúrgicos (SNTMM) se hicieron oír: ¡Urrutia, Urrutia, Urrutia! ¡Napo, Napo, Napo, Napo!
Santos Ortiz Alvarado, minero de Monclova, Coahuila, manifestó su apoyo “al compañero Napoleón...al cien por ciento lo estamos apoyando, hasta las últimas consecuencias lo estamos apoyando”.
Por su parte, Ramón Ávila Hércules, también minero, dijo que “como líder, yo creo que es bueno, y mientras no se le descubra nada, es nuestro líder y vamos a estar con él, hasta donde llegue “.
Los mineros partieron hacia la Plaza de la Constitución por la avenida 20 de noviembre, llenos de pancartas con manos que simulaban sangre.
Además del apoyo a su dirigente nacional, Napoleón Gómez Urrutia, otro grito se hizo escuchar: ¡fuera Salazar, fuera Salazar, fuera Salazar!
“Estamos pidiendo la destitución o la renuncia de Salazar”, aseguró el minero Santos Ortiz, mientras que Melquíades Garibo de la Cruz, minero de Lázaro Cárdenas, Michoacán, agregó que “no tiene el Gobierno porque meterse en la vida interna de los sindicatos, ya que nosotros no nos metemos cuando ellos deciden a quien poner. Nosotros no nos metemos con ellos”.
Los mineros entraron a la Plaza de la Constitución coreando el apoyo a su líder y se colocaron frente al templete principal.
De ahí nadie los quitó, como tampoco nadie quitará, dijeron, a Napoleón Gómez Urrutia como su líder nacional.