Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 2, 2006.- Raúl Salinas de Gortari dijo que fueron dos los sentimientos que le causaron la exoneración que hizo este martes un tribunal francés, a él y a su ex cuñada Adriana Lagarde, por la acusación que se les imputó de lavado de dinero, presuntamente proveniente del narcotráfico.
"El tribunal se declaró competente y analizó a fondo las pruebas, y concluyó lo que hemos sostenido siempre, que no hay ninguna vinculación, ni la ha habido jamás, con ningún delito contra la salud. Es una fabricación ingrata y, por otra parte, un gran dolor, porque todo esto trajo el asesinato de mi hermano Enrique. Que termine así y que no esté el, nos duele mucho”, dijo hoy Raúl Salinas de Gortari.
Rechazó abundar más sobre este tema y sólo se concretó a decir que las investigaciones que realiza la Procuraduría de Justicia del Estado de México, sobre el crimen de su hermano Enrique, continúan.
"Confiamos en las autoridades”, dijo
Raúl Salinas habló luego de firmar el libro de procesados libres bajo fianza, por el juicio que se le sigue de enriquecimiento ilícito ante el juzgado 13 de Distrito del Reclusorio Sur.