Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 31, 2006.-En México hay 7, 200 gasolineras, cuentan con más de 34 mil dispensarios o bombas de gasolina.
Para noviembre de este año los dueños de gasolineras tendrán que sustituir 20 mil de esas 34 mil bombas, como medida de seguridad para evitar abusos.
La Secretaría de Economía (SE), la Secretaría de Energía, y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) firmaron este miércoles un convenio de confiabilidad en los dispensarios de gasolina.
"Y estamos seguros que esto se va a traducir en beneficios muy palpables para los 104 millones de mexicanos, que de alguna manera, directa o indirecta, consumen la gasolina en las diferentes estaciones de servicio", aseguró Alejandro Dieck, subsecretario de Planeación Energética y Desarrollo Tecnológico de la Secretaría de Energía.
Este convenio obliga a los dueños de las gasolineras del país a sustituir las bombas que no cumplan con la Norma Oficial Mexicana 005, que vigila que los instrumentos de medición y despacho de gasolina funcionen correctamente.
"Si quieren continuar con su negocio en la venta de gasolina, tendrán que cumplir con todo ello y con la entrega de litros de a litro", afirmó Sergio García de Alba, secretario de Economía.
Lo importante, dicen, es la protección al consumidor y el impulso de la legalidad en las relaciones de consumo.
"Viene siendo también un balance muy interesante que complementa la política económica con la política social, y el poder hacer que el poder adquisitivo de la población rinda. Nos garantiza la entrega de litros de a litro", aseveró García de Alba.
Y no habrá prórroga. Desde finales de junio deberán comenzar los cambios de las bombas de gasolina, en las estaciones de servicio más grandes. Y para noviembre deberán estar cubiertas incluso las que reciban un menor número de clientes.
"Fuera de ese tiempo van a ser inmovilizados, por eso los tienen que cambiar", informó Carlos Arce, procurador federal del Consumidor.
Siete empresas fabricantes de dispensarios, entre las que se encuentran 3 norteamericanas, serán las únicas autorizadas para la producción, distribución y venta de las bombas.
Contarán con un circuito integrado encapsulado, una tarjeta electrónica, software con seguridad y pistas de auditoría.
Los gasolineros deberán comprar estos equipos que tendrán un costo, cada uno, de entre 6 y 10 mil dólares.