Visite el sitio especial de Diálogos por México OAXACA, México, jun, 14, 2006.- La violencia ocurrida en Oaxaca no pone en riesgo las elecciones del dos de julio, advirtieron legisladores del Partido Revolucionario Institucional ( PRI), Partido de Acción Nacional (PAN) y Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Para el PRI el fracaso del diálogo entre maestros y autoridades es delicado, pero no empaña las elecciones.
“Hoy es particularmente inoportuno y a mí me preocupa, ojalá y lo compartan, que se haya llegado a este nivel, a esta punto ya de atascamiento del diálogo y de la búsqueda de una solución, porque pareciera que están en posiciones radicales, ya inamovibles las partes… me parece muy delicado”, dijo el senador priísta Enrique Jackson.
En el PRD señalaron responsables.
“Yo no veo que detrás de esto haya una intención planeada de generar un estado de inestabilidad política antes de las elecciones. Yo veo que hay una incapacidad de acción gubernamental, tanto del gobernador priísta de Oaxaca, que es un chico muy atrabiliario y muy majadero, y el Gobierno Federal que parece que no le importa lo que ocurre en el país”, señalo Pablo Gómez, diputado perredista.
El PAN validó el uso de la fuerza, pero lamentó que se hayan excedido.
“Yo creo que es un foco amarillo, Oaxaca no es la República y todos los estados tenemos algunas preocupaciones particulares de ingobernabilidad en menor o en mayor grado, pero lo importante es que el Estado se muestre en su integridad responsable y sobre todo poderoso con el monopolio de la fuerza para hacer frente a cualquier conflicto”, mencionó el senador César Jáuregui, senador del PAN.
Los tres legisladores condenaron que este conflicto ponga en riesgo el ciclo escolar de más de un millón de estudiantes en Oaxaca.