Visite el sitio especial de Diálogos por México OAXACA, México, jun. 15, 2006.- A más de cuatro horas y media de haberse encerrado el gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz; el líder de la Sección 22 del SNTE, Enrique Rueda, y el subsecretario de Gobierno de la Segob, Arturo Chávez, las negociaciones no han iniciado.
Daniel Rosas, vocero de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), aseguró que hasta las 16:30 horas no se había cumplido la primera condición para iniciar el diálogo, que es la liberación de los profesores detenidos durante el enfrentamiento del miércoles en el zócalo de esta capital.
Rosas y otros tres profesores que acompañan a Enrique Rueda Pacheco salieron a las 14:00 horas para verificar si los detenidos se habían incorporado al plantón, que se reinstaló hoy en el Zócalo.
Dos horas y media después el portavoz dijo que ninguno de los arrestados había vuelto y, por tanto, aún no se habían iniciado las pláticas para concluir el conflicto magisterial que afecta a las casi 14 mil escuelas públicas de la entidad.
Los profesores también exigen que se invaliden las órdenes de aprehensión contra algunos compañeros y el pago de los daños a su local sindical, así como la devolución de la estación radiofónica "Radio Plantón", que es la estación oficial del magisterio en Oaxaca.
En este tiempo de encierro, el gobierno estatal y los dirigentes del magisterio se han dedicado a elaborar una agenda con cada uno de los puntos a negociar, pero no se dieron detalles.
Mientras tanto en el Centro Histórico fueron reinstalados los campamentos del plantón, al que se sumaron estudiantes y trabajadores de las universidades Pedagógica y Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, miembros de la sociedad civil y agrupaciones religiosas.
Los profesores instalaron tiendas de campaña, lonas, una cocina comunitaria, camas improvisadas y equipos de sonido. Algunas personas llevaban palos, piedras, tubos e incluso bombas molotov y garrafas de gasolina, "para hacer frente a un posible intento de desalojo".
En los alrededores del hotel donde están reunidas las partes y el mediador de la Secretaría de Gobernación (Segob), se observa a decenas de profesores sentados en las banquetas, sin gritar consignas y sin reuniones informativas, a diferencia de cientos de personas reunidas en el zócalo, que reciben indicaciones de sus líderes.
Menos de cinco por ciento de los negocios establecidos en el Centro Histórico abrieron sus puertas y quienes lo hicieron, se vieron obligados a cerrar, pues las lonas y tiendas de campaña fueron instaladas en sus puertas.
No hay presencia policiaca en la ciudad y sólo en algunas vialidades hay agentes de tránsito haciendo los cortes a la circulación, pues las 56 calles del Centro Histórico están cerradas nuevamente a la circulación y al transporte público por el plantón.