Visite el sitio especial de Diálogos por México CIUDAD DE MÉXICO, México, junio 21, 2006.- El subprocurador de Delitos Federales, Carlos Aguilar, a nombre de la Procuraduría General de la República, hizo el siguiente pronunciamiento.
“La Procuraduría General de la República rechaza las versiones difundidas en diversos medios de comunicación que involucran a la institución y a sus servidores públicos en el caso del atentado contra la señora Cecilia Gurza, esposa del señor Calos Ahumada”, dijo Carlos Aguilar, subprocurador de Delitos Federales.
Este miércoles se publicó en algunos medios de comunicación que derivado de las investigaciones que realizó la procuraduría capitalina sobre el ataque que sufrió Cecilia Gurza, se detectó que un día antes de estos hechos se hicieron algunas llamadas telefónicas entre Manuel Mena Castillo, secretario particular del subprocurador Carlos Aguilar y la esposa de Carlos Ahumada.
El subprocurador reconoció que sí existieron estas llamadas telefónicas:
“La señora Cecilia Gurza y su abogado Jesús Enrique Díaz Sosa han mantenido comunicación frecuente con diversos funcionarios de la Procuraduría General de la República, esto con motivo únicamente de la integración de las averiguaciones previas vinculadas con el señor Carlos Ahumada Kurtz…”
Sin embargo, el funcionario explicó que las llamadas se hicieron con el uso de una tarjeta telefónica.
“El día 29 de mayo del presente año, el licenciado Mena del Castillo fue objeto de robo con violencia de su radio teléfono adquirió una tarjeta telefónica con número 2691989633 misma que uso mientras la procuraduría le reponía el aparato telefónico que le fue robado”, señaló Aguilar.
El subprocurador dijo que el motivo de las llamadas eran porque la señora Cecilia Gurza solicitó una entrevista con él.
El funcionario dijo que la PGR valoraba el trabajo realizado hasta el momento por la procuraduría capitalina en esta investigación.
El subprocurador leyó un comunicado al término de la ceremonia, en la que el procurador General de la República, Daniel Cabeza de Vaca, encabezó la destrucción de 37 millones de discos pirata, sin permitir preguntas.