Visite el sitio especial de Diálogos por México CUIDAD DE MÉXICO, México, jun. 23, 2006.- Envases de refrescos, pelotas, zapatos, llaves, teléfonos celulares y hasta tapones de llantas de automóviles, fue lo que se junto por más de 35 años en el fondo del lago de la Segunda Sección del Bosque de Chapultepec.
Y es que desde este viernes, ese espacio está ya en labores de limpieza, quedan lodo, restos de malla metálica y basura que se retirará totalmente este fin de semana.
Luego del incidente registrado el pasado 5 de junio, cuando una sección del piso del lago se rompió, iniciaron las labores para estudiar el resto del perímetro, 6.2 hectáreas.
El pasado lunes comenzaron a bajar el nivel del agua, tenía más de 30 mil millones de litros de agua.
Para el martes, realizaron el rescate de carpas y tilapias que concluyó el miércoles; la fauna llegó al Lago Nabor Carrillo en Texcoco, y a un criadero que depende de la Comisión Nacional del Agua, ambos en el Estado de México.
El lago deberá quedar completamente limpio para que se realicen ahí las mediciones y estudios que se han hecho en otras áreas, y determinar si hay o no riesgos por fisuras o minas.
En el caso del boquete que se abrió hace casi 20 días, el relleno está completado al 95 por ciento, sólo faltan detalles de aplanado, revisión de trabajo, y la última capa de concreto para que quede totalmente sellado.
El equipo del Departamento de Geofísica del Instituto Politécnico Nacional, sigue trabajando en mediciones del subsuelo.
Y los visitantes, ya corren en otras áreas del Bosque.