CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 3, 2006.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Alejandro Encinas Rodríguez, se congratuló por la elevada participación de los capitalinos y los resultados para su partido, el PRD, en los comicios, y prometió una actuación responsable en los próximos días para garantizar una transición ordenada de poderes. En conferencia, evaluó como "histórica" la participación de 70 por ciento del electorado -casi cinco millones de ciudadanos- y la asignación al Partido de la Revolución Democrática (PRD) de la mitad de esos votos, pues ambas cifras son las más altas registradas hasta la fecha.
A su consideración, lo anterior significa la consolidación de un proyecto de izquierda en la ciudad a pesar de lo que consideró mentiras, calumnia y guerra sucia contra su administración, y a pesar de que la otra mitad de los capitalinos no cree en dicho proyecto.
Calificó de positivo este resultado porque evidencia la diversidad, pluralidad y madurez política y cultural de la capital. En todo caso, se comprometió a reconocer, respetar y atender a los disidentes porque "el gobierno es para todos y no solamente para quienes votan a favor de un partido".
Asimismo, se obligó una vez más a cumplir los compromisos contraídos y a continuar con los programas sociales, la conclusión de obras y a entregar la información suficiente al próximo gobernante para que inicie su gestión sin problemas.
Aunque se congratuló por el triunfo de su partido en la capital, declinó comentar si éste igualmente está preparado para actuar con responsabilidad. "Eso hay que preguntárselo al partido. Aquí nosotros tenemos la tarea de gobierno y vamos a cumplirla con mucha responsabilidad", sostuvo.
En cuanto a la elección de Presidente de la República, anunció que se tomarán las medidas necesarias y suficientes para el miércoles próximo, en función de la petición que le haga el Instituto Federal Electoral (IFE) y en función de la tranquilidad social.
"Estamos atentos. Los habitantes de la ciudad, como lo demostraron ayer, se mantienen en tranquilidad y absoluta normalidad, así como en disposición a colaborar", aseguró.
Pidió lo mismo al IFE a través de un conteo adecuado de las actas electorales, el ejercicio de su verdadera autonomía y un estricto apego a la legalidad, a fin de que los ciudadanos se sientan satisfechos en cuanto el respeto a su voluntad expresada en su voto.
Cuestionó que el sistema se haya "callado" de un modo similar a como se "cayó" en 1988, pero confió en las medidas de seguridad establecidas desde entonces en las leyes y las instituciones electorales, así como en los partidos, para impedir una alteración indebida de resultados y una violación a la voluntad popular.
Destacó que aún falta el conteo de regiones significativas de entidades del Centro y el Sur del país que pueden revertir las tendencias hasta ahora registradas.