CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 4, 2006.- El Partido Revolucionario Institucional (PRI) está en un problema muy serio luego de los resultados de las elecciones del domingo y si no enfrenta la situación muchos priista se irán al PAN, al PRD u otros partidos, advirtió su ex presidenta nacional Dulce María Sauri. En entrevista, la senadora sostuvo que la principal causa de la debacle priísta este 2 de julio, que pasó a ser la tercera fuerza política en el Congreso, por primera vez en su historia, "es que no se pudo construir una candidatura correcta a la Presidencia de la República".
Afirmó que ella junto con otros priístas "señalamos varias veces en su momento" que Roberto Madrazo Pintado no era el candidato idóneo para el partido, "pero no tuvimos la capacidad de convencimiento entre la militancia para tratar de corregir el rumbo".
Sauri Riancho admitió que luego de la votación del 2 de julio es claro que "el país quedó dividido en dos: el Norte con el Partido Acción Nacional (PAN) y el Centro Sur con el PRD; por eso se dice que México se vistió de azul y amarillo".
"Si no enfrentamos la situación muchos priistas buscarán acomodo en el próximo Gobierno Federal o se van a hacer panistas, mientras que muchos más se irán al Partido de la Revolución Democrática (PRD) o a otros partidos políticos", añadió.
La legisladora por el estado de Yucatán calificó también como preocupante que en ninguno de los 17 estados con gobiernos emanados del PRI haya ganado Madrazo Pintado en la votación para Presidente de la República, "algo que debe ser analizado detalladamente".
Advirtió que esto debe obligar a plantear un cambio al interior del PRI, pues corre el riesgo de desaparición o minimización y "no se qué sería peor" ya que "elección tras elección el partido reduce su presencia en todo el país".
Dulce María Sauri aseveró que ahora el PRI tiene que enfrentar una realidad mucho más difícil que la del 3 de julio de 2000, aunque dijo que esta fuerza política aun tiene millones de simpatizantes y 17 gobernaturas.
Sostuvo que a pesar de esta presencia política, el escenario para el PRI en las próximas elecciones de Chiapas y Tabasco es complicado, sobre todo en la última entidad, donde arrasó el PRD.