CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 5, 2006.- El presidente de la Comisión Permanente, Enrique Jackson Ramírez, afirmó que es fundamental para el país que el IFE dé su imparcialidad y profesionalismo al momento de computar los votos de la elección de 2 julio. En entrevista, el también líder de los senadores priístas indicó que "necesitamos que la etapa de cómputo de los votos nos deje satisfechos a todos y si alguien está inconforme con dicho conteo, la ley establece caminos para impugnar lo que diga el IFE".
Jackson Ramírez indicó que este miércoles inició el cómputo definitivo de los votos emitidos el pasado domingo que serán los que arrojen los resultados definitivos, pues el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) no tiene un valor concluyente.
De igual manera, el legislador reconoció que su partido pasa a ser la tercera fuerza política luego del 2 de julio, y por ello dijo que está dispuesto a encabezar la dirigencia nacional del PRI, lo que consideró una "muy honrosa oportunidad".
Sin embargo, aclaró que en este momento hay una dirigencia partidista que cumplirá su mandato hasta cuando el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación califique los comicios del domingo.
Afirmó que esa es una decisión del consejo político nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que nadie puede violentar para que no haya fracturas internas en el partido.
El también presidente del Senado, reconoció que el PRI necesita arreglos y acuerdos no sólo de quienes sean sus nuevos dirigentes sino también para determinar cuál va a ser el papel del partido y cómo va a usar la fuerza que tiene al gobernar 17 estados.
Jackson Ramírez indicó que sus compañeros priístas creen en él, por lo que, insistió, está dispuesto a asumir el cargo de presidente nacional del PRI, "ya que es algo que me anima mucho".