ACAPULCO, México, jul. 12, 2006.- El alcalde de Acapulco, Félix Salgado Macedonio, aseguró que el narcomenudeo está detrás de las ejecuciones en el puerto y rechazó que el jefe de Seguridad del Ayuntamiento, levantado anteayer, esté relacionado con la delincuencia organizada. El presidente municipal de Acapulco señaló que los hechos de violencia registrados en el puerto no ponen en estado de alerta a su administración, y aseguró que la seguridad de los empleados municipales está garantizada.
Al mismo tiempo, el alcalde de extracción perredista, se negó a declarar si el secuestro de su jefe de Seguridad sea un mensaje para su gobierno, por lo que dijo: "no sabemos cuál sea la lectura y tampoco quiero adelantar conclusiones".
Negó que la detención del funcionario municipal y el homicidio del empresario discotequero Oswaldo Moreno Garduño sean una respuesta a sus declaraciones hechas antes del proceso electoral.
Félix Salgado Macedonio declaró, días previos al 2 de julio, que la ola de violencia en el puerto tenían tintes políticos y que él ya sabía de donde provenía la violencia.
Se declaró preocupado porque personas cercanas a él sean "levantadas" por desconocidos, al mismo tiempo dijo que ese sentimiento es normal desde que llegó al gobierno municipal.
El alcalde de Acapulco asiste a actos públicos, pero resguardado por cerca de 20 elementos de la Policía Preventiva Municipal, armados con rifles.
Tras la ola de violencia, Salgado Macedonio convocó a la ciudadanía a participar en una segunda Marcha por la Paz, programada para el próximo 15 de julio en el centro de la ciudad.
"Es necesario que esto ya se acabe y las marchas pueden contrarrestar la violencia porque la movilización ciudadana es la única alternativa", sostuvo el presidente municipal.
Aseguró que por más que se refuerce la seguridad, nunca será suficiente, e informó que próximamente llegarán al puerto 68 patrullas y un segundo cargamento de armas para la Policía Preventiva Municipal.