MORELIA, Michoacán, jul. 20, 2006.- En la comunidad religiosa conocida como la Nueva Jerusalén de Michoacán, un menor de sólo 10 años de edad fue encerrado dos horas en una celda de castigo, llamada ‘el calabozo’, por jugar futbol. “Me agarró del cuello y dijo: ¿estás haciendo esto y esto?, me agarró me dio un aventón a la patrulla y me metieron ahí como dos horas en el calabozo", dijo Cirilo Severino, el niño agredido.
Los familiares del menor acudieron a la Comisión Estatal de Derechos Humanos para acusar a los policías como los responsables del ilegal encierro.
“Fue detenido arbitrariamente, sin mediar orden de detención, sin ver delito de por medio fue recluido en una especie de calabozo que se encuentra en la comunidad de Nueva Jerusalén", dijo el abogado Guillermo González.
Los dirigentes religiosos de esa comunidad encabezados por el autollamado “vidente Agapito” les prohíben a los niños y jóvenes jugar futbol o andar en bicicleta.
"Dicen que no hay que jugar futbol, que porque eso había dicho la Virgen. Que no anduviéramos en bicicleta”, agregó el niño agredido.
Hermenegildo Severino, padre del menor, acusa a los elementos policiales de estar coludidos con el dirigente religioso, para someter a los habitantes de la comunidad.
"No sé si el gobierno está a favor de ellos, estarán comprados o estarán de acuerdo con todo el desorden", aseveró Hermenegildo Severino.
El padre de Cirilo indicó que seguirá denunciado las arbitrariedades cometidas dentro de la comunidad. “Piensan que voy a someter a bajo mando de caciquismo y que me van a meter miedo”.
Hermenegildo Severino indica que seguirá denunciando las arbitrariedades cometidas dentro de la comunidad.” Piensan que me voy a someter a bajo mando de caciquismo y que me van a meter miedo".
Esperan que la comisión de Derechos Humanos dé seguimiento oportuno de la queja.