CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 22, 2006.- Un grupo de 19 mexicanos, que fueron evacuados de Líbano hace cuatro días, arribó esta noche al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), en un vuelo procedente de Frankfurt, Alemania. Familiares y amigos de los connacionales, quienes vivían o estaban de vacaciones en Líbano, los recibieron con llanto, pero también con muestras de alegría.
Este primer grupo de mexicanos, que llegó cerca de las 19:00 horas en el vuelo 498 de Lufthansa, forma parte del convoy de más de 100 personas que salieron de Líbano hacia Siria con destino a Estambul, Turquía, para poder volar a París o Alemania y de ahí a México. De acuerdo con información de los propios pasajeros, otro grupo de personas fue trasladado a París para posteriormente hacer conexión con el territorio mexicano.
La señora Rosalía Bonilla Maldonado, quien vivía en el Sur de Líbano desde hace 21 años, comentó que logró salir de ese país con sus tres hijos, Noumeirieh Nabatieh, Kaussar y Hommed Nasser Bonilla, de 12, 16 y 18 años, respectivamente.
Entre llanto dijo que no pudo lograr la salida de dos hijas más y una nieta, y detalló los momentos de angustia que vivió en Líbano, durante los ataques de Israel.
Sin más equipaje que una pequeña maleta con escasas pertenencias y algunos documentos, la señora Cleopatra Escamati refirió a su vez que vivía en el Norte de Líbano desde hace cuatro años con su esposo y tres hijos, Tania, Stefania y Cleopatra, con quienes arribó al Distrito Federal.
Negó haber escuchado u observado eventos violentos, pero señaló que "si acaba la guerra" regresará a Líbano porque ahí tiene su casa.
Por otra parte, la señora Karina Salcedo Flores, de 28 años, quien arribó en compañía de su esposo de origen libanés, narró que vivieron momentos de incertidumbre durante el largo trayecto a Turquía, pero confió en que concluya el conflicto armado para volver a Líbano.
Dijo que es odontóloga y desde hace dos años vivía en la ciudad de Trípoli, donde escuchó los bombardeos de las fuerzas de Israel.
Por separado, la joven Yomana Khoury, también mexicana, mencionó que tenía un mes de vacaciones en Beirut, Líbano, donde permanecía con sus abuelos que residen en ese país.
Otra chica que también fue de vacaciones a ese sitio y que regresó esta noche con el grupo de mexicanos, fue Laila Athya, de 18 años, pero se negó a externar sus experiencias.
A su paso por Siria, ocho de las más de 100 personas del convoy decidieron, por propia voluntad, permanecer en territorio de ese país, debido a que familiares residentes en el mismo les ofrecieron medios para permanecer y posteriormente viajar a sus destinos finales.