CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 24, 2006.-Elementos de la Subprocuraduría de Delincuencia Organizada de la PGR analizan la posibilidad de atraer la investigación del homicidio en contra del empresario Gibrán Marcial Urióstegui, quien fue ejecutado este lunes en Acapulco, Guerrero. Según las primeras investigaciones, Marcial Urióstegui se encontraba en su oficina ubicada en el fraccionamiento Las Playas, en la zona de Caleta, cuando un individuo irrumpió en su despacho y lo asesinó a balazos.
El homicida huyó en un Jetta azul, según la versión de los testigos.
La víctima se desempeñaba como gerente del Corporativo Gallegos, que se dedica a bienes raíces.
La PGR podría atraer el caso ya que se presume que el homicidio pudiera tener algún vínculo con anteriores ejecuciones registradas en el puerto por parte del crimen organizado.
Gilbran Marino Uriostegui, un joven michoacano, apenas tenía un mes de trabajar en esta empresa.
El ejecutor dejó una cartulina naranja con la leyenda "Aquí se paga plaza, Z".
La cartulina fue recogida por el agente del Ministerio Público del fuero común, Carlos Vinalay, quien practicó la diligencias pertinentes.
El agente del ministerio público confirmó que Gilbran Marino Uriostegui fue trasladado aún con vida a un hospital privado del puerto en donde falleció.
Indicó igualmente que en la escena se encontraron siete casquillos percutidos de pistola calibre nueve milímetros.
El cuerpo de la víctima fue trasladado al servicio médico forense de Acapulco en donde fue reclamado por sus familiares.