JERUSALEN, Israel, jul. 25, 2006.- El mexicano de origen palestino Hamuda A-Shurair, atrapado en la franja de Gaza desde el 25 de junio pasado, logró salir este martes tras tres intentos, gracias a la mediación diplomática mexicana ante la Autoridad Nacional Palestina (ANP). "Estoy muy contento ahorita, porque ya puedo regresar a México con mi familia, con mi gente y mis niños", dijo emocionado poco después de haber cruzado la frontera con Israel, desde donde regresará a casa.
El nacionalizado mexicano, quien reside en la región sureste, explicó que "ahora me voy hacia el puente de Allenby, para cruzar a Jordania, y allí espero encontrar boleto para salir mañana mismo hacia México. Espero estar mañana por la noche en Yucatán".
A-Shurair, quien es esperado en Yucatán por su mujer Edit Vanesa San Martín y tres de sus hijos, llegó a Gaza el 23 de junio para visitar a sus familiares palestinos, entre ellos dos hijos de un primer matrimonio: Adán y Eva, de 25 y 20 años.
Dos días después de su llegada, milicianos palestinos secuestraron al soldado israelí Gilad Shalit en Gaza, desencadenando una dura ofensiva militar por parte de Tel Aviv, que aisló a esa área y que sigue en pie pese a la severa crisis humanitaria.
Varios extranjeros se encuentran atrapados en esa región, en el caso de A-Shurair, de 50 años de edad, las intensas gestiones del embajador Francisco Alonso ante la ANP dieron sus frutos el pasado viernes y debió haber cruzado a Israel desde hace dos días.
Sin embargo, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), que mantienen bajo estricto control la zona, cerraron de nuevo el cruce de Erez antes de que A-Shurair pudiera cruzar, luego del lanzamiento de dos cohetes Qassam contra el sur israelí.
Israel evacuó la terminal y ordenó a todos los que se hallaban del lado palestino que regresaran a sus casas, por lo que el mexicano no pudo cruzar el domingo y tampoco pudo hacerlo la víspera, pues Erez permaneció cerrado durante toda la jornada.
Fuentes del ejército israelí dijeron que no pudieron abrir el paso fronterizo pues no "se daban las condiciones de seguridad necesarias y las milicias buscan sabotear la única puerta del norte de Gaza".
A su salida de ese territorio, A-Shurair, quien irá a Ramallah, Cisjordania, donde conseguirá un visado a Jordania para regresar a México, dijo que "Gaza es ahorita una gran cárcel, cerrada por todas las partes, sin luz y sin agua".
Su única tristeza es que deja allí a sus dos hijos mayores, Adán y Eva, de los que dice que "aunque ellos están acostumbrados a estas condiciones, yo estoy deseando llevármelos conmigo a México".