OAXACA, México, ago,3,2006.- La Comisión de Intermediación y Concordia, que mediaba con la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y el Gobierno Federal, se disolvió por el clima de crispación en la entidad y al considerar que el conflicto magisterial pasó a ser secundario. Así lo informaron, en un comunicado, los integrantes de esta organización: el obispo emérito de Tehuantepec, Arturo Lona Reyes, el apoderado legal de la Arquidiócesis de Antequera-Oaxaca, Wilfredo Mayrén Peláez, y el artista plástico Francisco Toledo.
El conflicto magisterial afirmaron, pasó a un nivel secundario, cuya solución compete a otros actores y dinámicas, además no hay las condiciones para reanudar la Mesa de Negociación con la Secretaría de Gobernación, suspendida en julio.
Sin embargo, solicitaron reconocer que detrás de los problemas políticos y sociales en Oaxaca, hay causas profundas que deben ser atendidas, para impulsar un proceso de reformas democráticas, de justicia y de Derechos Humanos.
Los integrantes de la Comisión de Intermediación y Concordia enfatizaron en su rechazo al uso de la violencia y de la fuerza, para alcanzar los cambios que buscan los integrantes de la Sección 22 del SNTE.
"No basta resolver los detonadores, sino resolver las causas estructurales. No habrá verdadera democracia, mientras la gente sencilla sólo sea utilizada electoralmente, sin que se le tome en cuenta de manera cotidiana", señalaron.
En su texto, pidieron a los actores involucrados en el conflicto, retomar iniciativas ciudadanas para llevar a cabo reformas necesarias en los ámbitos educativos y administrativos, que permitan la ciudadanización de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH).
Llamaron a la sociedad y organizaciones oaxaqueñas, para que reconozcan que los actuales conflictos requieren una solución y no ser negados, a fin de convertirlos en una oportunidad para construir acuerdos justos y dignos.
Para ello -dijo- es necesario hacer un diagnóstico a fondo de la actual problemática del estado, además de propiciar condiciones para discutir los tres componentes: el magisterial, la destitución de poderes y dinamizar la vida política, económica y social.
Subrayaron la importancia de privilegiar la serenidad y el respeto para evitar la violencia, al tiempo de negar irse "derrotados", pues mantienen la esperanza en los frutos y alcances logrados durante el tiempo que duró este grupo.
En los 40 días de trabajo, la Comisión de Intermediación y Concordia sostuvo 50 reuniones formales e informales, la última de ellas fue con el magisterio el 17 de julio, cuando se suspendió la Guelaguetza.
Por su parte, el director de Gobierno de la Secretaría de Gobernación (Segob), Ismael Ursúa Camelo, lamentó la decisión de los tres integrantes de desaparecer la Comisión, pues fue un factor importante para solucionar el conflicto.
Negó que con la disolución del grupo se cierren las puertas para encontrar una salida al actual problema, pues señaló que la dependencia federal refrenda su disposición para dialogar con los maestros.
"Pedimos a los profesores que reconsideren su decisión de abandonar la Mesa de Negociación, así como la propuesta presentada por el Gobierno del estado para satisfacer los 17 puntos del pliego petitorio, por conducto de Segob", señaló Ursúa Camelo.