CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 8, 2006.- Felipe Solís Acero, representante del PRI ante el IFE, consideró que no hubo fraude en las elecciones del 2 de julio y que es obligación de los partidos PRI y PRD, y de sus candidatos, acatar las resoluciones del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). "Pienso que el día de la elección no hubo una operación maquinada de fraude electoral, estoy convencido de ello, me parece que el procedimiento tal y como está previsto en la ley hace sumamente difícil la posibilidad de que pueda haber una operación de fraude en las 130 mil casillas".
Entrevistado en las instalaciones del IFE, Solís Acero dijo que hubiera sido preferible que el Tribunal Electoral determinara hacer el conteo voto por voto de la totalidad de las casillas como lo solicitó la coalición "Por el bien de todos."
"Era mejor que se hubieran abierto todas las casillas porque pienso que de abrirse todas las casillas no se iban a encontrar tampoco mayores diferencias; creo que había fundamento legal para ello y hubiera contribuido sin duda a una resolución así, sin distender el clima político que lamentablemente está ocurriendo en el país y que no conviene a nadie."
El representante del PRI ante el IFE indicó que lo más importante es que los mexicanos tengamos un Presidente con plena legitimidad para gobernar.
Felipe Solís, agregó que "a todos nos conviene que el próximo Presidente de México, sea quien sea, llegue con la mayor legitimidad posible y con la mayor certidumbre de que es el Presidente de México, el que ganó las elecciones."