CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 21, 2006.- Alejandro Encinas mostró su satisfacción por la apertura de los principales cruces o glorietas del Paseo de la Reforma por parte de los manifestantes de la coalición Por el Bien de Todos, ya que permitirá dar más agilidad vehicular a la zona por el regreso a clases. “Yo creo que se ha dado un paso importante, se han liberado los cruces, lo cual nos va a permitir los pares viales Norte-Sur y permitir también la circulación de Oriente-Poniente con mayor eficacia por las medidas adoptadas y es un buen signo, yo creo, para avanzar ante esta situación que ha afectado a esta región de la ciudad”,comentó Encinas Rodríguez.
El titular del gobierno capitalino reiteró que su administración seguirá negociando con los integrantes de la coalición para tratar de retirar los plantones del corredor Reforma-Centro Histórico.
PIDE ENCINAS NO MEZCLAR LA POLÍTICA CON LA RELIGIÓN
Alejandro Encinas aseguró que hasta el momento ninguna autoridad eclesiástica ha pedido seguridad o protección para la Catedral Metropolitana.
Luego de los incidentes registrados este domingo cuando integrantes de la coalición Por el Bien de Todos se manifestaron en el atrio y en el interior de la Catedral, el jefe de Gobierno, hizo el siguiente pronunciamiento.
“Quiero decirlo con toda claridad que nosotros vamos a dar todo el apoyo, todas las garantías para que no entorpezcan los trabajos en Catedral, yo creo que en ningún momento debe mezclarse la política con la religión, ni la religión con la política”, subrayó el jefe del GDF.
El jefe de Gobierno, fue claro al pedir respeto a los templos.
“Los asuntos de las creencias de la gente deben respetarse plenamente, no tienen partido y de ninguna manera debe uno afectar la vida cotidiana de los fieles y se deben de respetar todos los actos litúrgicos de todas las iglesias”, aseguró Encinas Rodríguez.
Alejandro Encinas dijo que como parte de las acciones a seguir, principalmente en la Catedral Metropolitana, será la de que funcionarios del gobierno capitalino negociarán con posibles manifestantes para que no afecten a este templo o a quienes asisten.
“No debe permitirse ningún abuso, ninguna ofensa a ninguna de las iglesias y a sus fieles”, concluyó el gobernante capitalino.