AGUASCALIENTES, México, 22, 2006.- Las pequeñas, que nacieron el 2 de agosto de 2005, en el Hospital Mujeres y Niños de Los Ángeles, California, llegaron con su madre, Sonia Fierros, a Aguascalientes. Las pequeñas y su madre fueron recibidas en el aeropuerto local por toda la familia y amigos.
Después de saludar a toda la familia, Sonia recordó que cuando tenía cinco meses de embarazo se enteró que sus bebés venían unidas por el tórax.
La mamá de las siamesas declaró: “Me dijeron que eran dos, pero que no se venían bien, entonces, ya después me dijeron que podía ser la posibilidad de que fueran siamesas, pero yo dije este doctor está loco, jamás me imagine, después volví y me hicieron estudios y me dijeron que las niñas venían pegaditas”.
Para Sonia el 14 de junio pasado, el día de la operación fue muy especial por lo que representaba para sus pequeñas hijas, Regina y Renata.
“Había muchísimos doctores, muchísimas enfermeras, estuvo mi hermana ahí conmigo, hubo mucha gente. Compartían, hígado, tenían vejigas conectadas, intestinos, pelvis y huesos” informó la señora Fierros.
Sonia forma parte de una familia de seis mujeres y cuatro hombres, quienes desde Aguascalientes, en los momentos más difíciles nunca dejaron de pedir a Dios por el éxito de la operación.
“Qué felicidad tan grande, un milagro tan grandísimo” expresó María Isabel Ondorica, abuelita de las niñas… Y describió su sentir: “Al principio muy preocupada, angustiada por las niñas y ahorita que ya están bien, muy contenta”
Durante el embarazo y la separación de las bebés, Sonia siempre estuvo acompañada por su hermana Verónica, quien es enfermera.
“Teníamos que ser valientes porque estábamos en un tiempo muy duro.
Sonia trabaja como estilista en Los Ángeles, California para mantener a sus cuatro hijos de cinco años, de dos y medio y las bebés.
La señora Fierros, después de varios meses, regresó a Aguascalientes para visitar a su padre, quien sufre diabetes.