CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 23, 2006.- El presidente de la Comisión Permanente, Enrique Jackson, pidió la intervención del Gobierno Federal para resolver el conflicto en Oaxaca, ya que "la situación es caótica, anárquica, con violencia y muertes".
En entrevista, el también líder del Senado de la República expresó que dicha problemática requiere "una solución muy rápida, pues hay evidencias de la presencia de grupos armados y esto ya tomó una cara distinta".
Expresó que ya no es un problema laboral sino político, ya que las demandas de los maestros no tienen nada que ver con la exigencia de que sea destituido el gobernador de la entidad, Ulises Ruiz, agregó el legislador del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Añadió que en Oaxaca se observa una sensación de "indefensión, de que no hay quien ponga orden, por lo que han crecido las presiones y ahora hay grupos armados y muertos; esa es la señal de alarma, es la luz roja que debemos evitar".
A su vez, el líder de los senadores electos del PRD, Carlos Navarrete, anunció que este día buscará contactar con sus homólogos del PAN y del PRI, Santiago Creel y Manlio Fabio Beltrones, para llegar a un acuerdo y tratar de resolver la problemática.
Sostuvo que el gobernador Ulises Ruiz "ha perdido la capacidad de interlocución y ya no gobierna la entidad; las protestas se han convertido en un movimiento de resistencia civil y hay total ingobernabilidad".
Anticipó que el jueves, los senadores y diputados del Partido de la Revolución Democrática (PRD) por el estado de Oaxaca rendirán un
informe sobre la situación en esa región y emitirán un pronunciamiento oficial al respecto.
Sin embargo, el senador electo Juan Bueno Torio, del Partido Acción Nacional (PAN), aseveró que en esa entidad "no hay grupos armados ni guerrilla urbana", sólo se trata de un movimiento magisterial que se repite cada año por falta de respuestas efectivas.