CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 31, 2006.- Los problemas de México no los resolverá ningún caudillo, ni un iluminado, afirmó en Cuernavaca, Morelos, Felipe Calderón.
"La salvación de la Patria no está cifrada en el caudillo y no está cifrada en una persona en los particular, hoy lo que el 2 de julio demostró con claridad es que el liderazgo, amigas y amigos, está en los ciudadanos... Un México distinto y mejor descansa más precisamente en la fuerza de ustedes que en la fuerza de cualquier iluminado", señaló Calderón.
En Emiliano Zapata, Morelos, en una comida con funcionarios electos del PAN, Felipe Calderón convocó a la nueva legislatura del Congreso de la Unión a trabajar unidos por México.
"Yo quiero invitar a las señoras y a los señores legisladores de la sexagésima legislatura del congreso de la unión a que trabajemos juntos, invito a los diputados y senadores a que trabajemos juntos para rendir buenas cuentas a los mexicanos...”, destacó el abanderado panista a la Presidencia.
Propuso definir una agenda común del Ejecutivo y el Legislativo sobre tres prioridades: superación de la pobreza y la desigualdad, crecimiento económico sostenido y sustentable para crear más empleos y seguridad para todos los mexicanos.
Felipe Calderón pidió a los panistas su ayuda para iniciar una enorme labor de conciliación en México.
Parafraseando una oración franciscana, pidió desterrar el odio, la cizaña y la desunión que se ha sembrado entre los mexicanos.
"Sembremos afecto, solidaridad, comprensión, respeto, donde haya división, sembremos unión, donde haya confrontación, hagamos conciliación, donde haya ofensas e insultos, seamos capaces de hablar con verdad y abrir la puerta al diálogo", finalizó Calderón.