CABO SAN LUCAS, México, sep. 1, 2006.- El ojo del huracán “John” se ubicó encima de la punta Este de la península de Baja California el viernes. El ojo de la tormenta tocó tierra el viernes por la noche a unos 30 kilómetros al noreste de San José del Cabo, y avanzaba hacia el norte a 15 kilómetros por hora.
Los meteorólogos indicaron que probablemente azotaría la capital estatal de La Paz con vientos sostenidos máximos de 180 k/h antes de cruzar la angosta franja de tierra y dirigirse hacia el mar.
"No tenemos la seguridad de que vaya a pegar en tierra", dijo Chris Sisko, meteorólogo del Centro Nacional de Huracanes en Miami, sobre el potente ojo de “John”.
"Es lo que llamamos un golpe, y no un verdadero ingreso a tierra en la península", dijo Sisko.
Dijo que la tormenta seguirá castigando durante horas el extremo oriental de Baja California, pero que los centros turísticos cercanos Cabo San Lucas y San José del Cabo estaban al parecer fuera de peligro.
Luis Armando Díaz, alcalde del municipio que comprende a los dos centros de recreo, dijo que "afortunadamente ... no tenemos un impacto frontal".
"Eso no aleja la posibilidad de que todavía podamos ser afectados", advirtió.
Algunas calles de Cabo San Lucas estaban anegadas, aunque la altura del agua llegaba a lo más a los tobillos. Las tiendas comenzaron a reabrir dos horas después de que los vientos huracanados llegaron a la península, mientras que personas que pasaron el día en refugios salieron a las calles, e incluso algunas jugueteaban con pelotas de futbol.
Cuando empezaron a pegar en la península, los vientos huracanados derribaron letreros de tiendas y empresas en San José del Cabo, al tiempo que llovía en la costa de Cabo San Lucas. “John” avanzaba al norte a 16 kilómetros por hora.
Jack Beven, especialista del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos en Miami, había anticipado que la fuerza de “John” era de alguna manera reducida y sus vientos no se extenderían en gran medida ni afectarían zonas por las que no pasara el vórtice del huracán.