CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 1, 2006.- Coordinadores parlamentarios de las tres principales fuerzas políticas del país debatieron sobre los hechos que rodearon al último Informe de Gobierno del presidente Fox. Para Carlos Navarrete, coordinador perredista en el Senado y Javier González Garza, coordinador de la bancada del Sol Azteca en San Lázaro la toma de la tribuna fue una acción preventiva para evitar males mayores.
Por su parte para los panistas sostuvieron que la toma de la tribuna en San Lázaro por los legisladores del Partido de la Revolución Democrática es muestra de la doble moral de ese partido.
“No se pueden exigir derechos sin cumplir obligaciones”, comentó Héctor Larios, coordinador de los diputados panistas y descalificó lo dicho por los legisladores perredistas en el sentido de que la toma de San Lázaro fue una acción preventiva, “ya que fue una acción anunciada con semanas de anticipación.
Los coordinares del PRI en las cámaras de Diputados y Senadores coincidieron en señalar que la toma de la tribuna de San Lázaro es el resultado de una elección que se dio en un ambiente de crispación y cuyos resultados no dejaron satisfechos a nadie, pero señalaron que se deben respetar las instituciones.
“Hace seis años el PRI perdió la Presidencia y reconoció los resultados, transitamos por la democracia… Francisco Labastida reconoció los resultados”, subrayó Emilio Gamboa, coordinador de los diputados del PRI en San Lázaro.
Los seis coordinadores parlamentarios coincidieron en señalar que el formato del Informe Presidencial está agotado y se debe de cambiar, para evitar hechos como los de este viernes. Señalaron que la manera en la que el próximo Presidente de México rinda cuentas a la Nación será muy distinta.
El senador del PRI, Manlio Fabio Beltrones concluyó su participación en la mesa haciendo un llamado a las diferentes fuerzas políticas a ponerle fecha a una reforma del Estado para que no dentro de seis años se esté discutiendo nuevamente el motivo por el que no se hizo nada.