CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 3, 2006.- Sin incidentes se celebró este domingo la tradicional misa de las 12 del día en la Catedral Metropolitana. El cardenal Norberto Rivera ofició el servicio religioso.
Al término de la homilía, el arzobispo primado de México leyó un comunicado y respondió así a la solicitud pastoral del Movimiento Antorchista Nacional, para que hiciera un llamado a presuntos grupos católicos que han amenazado a sus integrantes.
“Como arzobispo primado de México no sólo desconozco cualquier asociación que se diga católica y actúe de manera sectaria, fanática y violenta, sino que además, repruebo con enérgica autoridad a todo grupo o persona que a nombre de nuestra fe promueva el odio y la violencia”, agregó Rivera.
El cardenal se refirió también a las diferencias políticas e ideológicas que actualmente se registran en México.
“Por desgracia, la cosecha parece estar lista si quienes vivimos en este país no somos capaces de superar las diferencias políticas e ideológicas que se van convirtiendo en resentimiento, en odio, encono y que amenazan desbordarse en un destructivo espiral de violencia”.
El arzobispo primado de México dijo que es tiempo de tender los puentes del diálogo y del entendimiento y que México debe cambiar, pero sin violencia.
“Se hace imprescindible revisar las políticas y modelos económicos que solo benefician a unos cuantos y que dejan sin esperanza a la mayoría de nuestra población. Ya no es posible tolerar la corrupción y la ambición idólatra de riquezas mal habidas. México tiene que cambiar, pero debe evitar la tentación destructiva de la violencia, generadora de más dolor y miseria.
En esta ocasión, el cardenal Rivera Carrera declinó responder a las preguntas de los reporteros.